La Concejalía de Fiestas y Tradiciones respalda la petición para reconocer la Fiesta de Moros y Cristianos del Marítimo como Fiesta de Interés Turístico Local, subrayando su valor histórico y su impacto económico en el Cabanyal y la ciudad.
La Concejalía de Fiestas y Tradiciones ha dado respaldo institucional a la solicitud de declarar la Fiesta de Moros y Cristianos que se celebra en els Poblats Marítims como Fiesta de Interés Turístico Local, un reconocimiento que, según el consistorio, ayuda a preservar la identidad valenciana y a potenciar las tradiciones populares durante tres décadas de historia.
La propuesta fue presentada en el marco de una agenda festiva que mezcla memoria histórica y actos culturales, con un programa que busca poner en valor el legado mediterráneo que ha caracterizado a la celebración desde sus inicios.
En palabras de la responsable del área, se enfatiza que la fiesta no es solo una manifestación cultural, sino también un motor que dinamiza el tejido social y económico del Cabanyal y de toda València, proyectando la ciudad como un lugar abierto, festivo y profundamente ligado a su pasado marinero.
La gestora de Fiestas y Tradiciones, Mónica Gil, ha explicado que el respaldo municipal responde a un compromiso claro con la preservación, promoción y difusión del patrimonio cultural inmaterial de València.
Aunque la decisión final depende de las autoridades competentes, el consistorio considera que la declaración de Interés Turístico Local sería un paso merecido para reconocer treinta años de trabajo constante de la Agrupación de Moros y Cristianos Marítimo, que ha sabido mantener viva una tradición que cada año reúne a vecinos, visitantes y turistas.
El origen de la fiesta se remonta a 1996, cuando un grupo de vecinas y vecinos, junto a diversas asociaciones del distrito, organizó la primera Entrada de Moros y Cristianos que recorrió la Calle de la Reina.
Aquel evento sentó las bases de una celebración que, en 2002, dio un impulso definitivo al convertirse las agrupaciones culturales en la denominada Agrupación de Comparsas de Moros y Cristianos Marítimo, dando forma a la estructura actual y a un conjunto de actos que hoy siguen definiendo el carácter marinero del entorno.
Desde entonces, el programa festivo se ha enriquecido con embajadas, la tradicional Entrada Mora y Cristiana y la devoción a San Pedro, patrón vinculado al paisaje marítimo del distrito.
Como parte de la narrativa institucional, la concejala ha insistido en que esta festividad representa la identidad de València y su capacidad para atraer nuevas dinámicas culturales y turísticas, al tiempo que fomenta la cohesión social entre vecinos y comunidades de visitantes.
En ese marco, se destaca que, de llevarse a cabo la declaración, se garantizaría la protección institucional de estas tradiciones y se reforzaría su proyección hacia un público cada vez más diverso.
La celebración, que este año conmemora el 30º aniversario de aquel primer encuentro de 1996, incluye una agenda amplia y diversa que resalta la historia y el legado mediterráneo.
Entre las propuestas destacadas se encuentra una Feria Medieval, con artesanía y gastronomía, talleres didácticos y espectáculos para todas las edades.
La ya famosa Embajada y la Ruta de la Entrada Mora y Cristiana continúan siendo ejes centrales, junto con exposiciones y actividades familiares que ocupan el Paseo Marítimo y las calles alrededor del Cabanyal.
En términos de impacto económico, la administración municipal ha apuntado que la declaración podría contribuir a reforzar la afluencia de visitantes y la dinamización de comercios y servicios de la zona costera.
Aunque algunas estimaciones son todavía preliminares, se maneja la posibilidad de que la promoción y los actos asociados requieran inversiones que, supuestamente, podrían rondar cifras cercanas a los 180.000 euros, destinados a difusión, estructuras de apoyo y programación cultural durante el periodo de mayor demanda.
Presuntamente, este reconocimiento podría reforzar la presencia de la festividad entre residentes y turistas, consolidando al Cabanyal como un referente cultural y turístico en la ciudad y en la región mediterránea.
La Concejalía ha subrayado que, más allá de su valor lúdico, la fiesta encarna una historia compartida que fortalece la identidad de València y establece un marco de dinamización para el barrio y para el conjunto urbano.
En definitiva, el Ayuntamiento manifiesta su voluntad de continuar apoyando iniciativas que preserven nuestras tradiciones, promuevan la convivencia y posicionen València como un referente cultural y turístico en el Mediterráneo, con la mirada puesta en un futuro en el que estas expresiones históricas sigan siendo motor de desarrollo local y orgullo colectivo.