El Ayuntamiento reclama al Gobierno una auditoría de las infraestructuras ferroviarias que llegan a Valencia y obras de mejora en Cercanías y AVE, con inversión en EMT y refuerzo de la flota de autobuses para normalizar el servicio.
El Ayuntamiento de València ha llevado su reclamación a la esfera nacional y ha pedido al Gobierno de España la realización de un Plan Integral de Mejora de las Infraestructuras Ferroviarias que operan en la ciudad.
El objetivo es que se lleve a cabo una auditoría exhaustiva y, a partir de ahí, se personen las obras necesarias para garantizar un servicio óptimo de Cercanías y de Alta Velocidad (AVE).
Estas gestiones forman parte del paquete de medidas incluidas en lo que el consistorio denomina Plan de Mejora de las Infraestructuras Ferroviarias y que ha sido puesto sobre la mesa por la administración municipal para hacer frente a una situación de retrasos que afecta a miles de usuarios cada día.
El portavoz municipal, Juan Carlos Caballero, presenta la propuesta con la idea de «garantizar la seguridad de los usuarios, la integridad de los trabajadores y, sobre todo, la competitividad de un servicio básico para la ciudad»; además destaca que la prioridad es que el servicio llegue a la ciudadanía con la fiabilidad necesaria.
En el debate celebrado por la Junta de Gobierno Local, se subrayó la necesidad de que el Gobierno central asuma su responsabilidad respecto a un sistema que, a juicio del Ayuntamiento, sufre de una falta de mantenimiento y de inversiones suficientes.
Los responsables municipales señalan que la actual realidad en los servicios de Cercanías y AVE en la Comunitat Valenciana, y especialmente en Valencia, viene marcada por retrasos recurrentes.
Dichos retrasos no sólo afectan a los miles de usuarios que los utilizan a diario para ir y venir del trabajo, sino que también empujan a muchas personas a optar por el vehículo particular para llegar a su destino, como señalan desde el Ayuntamiento.
Caballero afirmó: «desde el Ayuntamiento se están tomando medidas para suplir esta falta de medios ferroviarios», y añadió que la realidad de la movilidad en la ciudad está condicionada por estas deficiencias.
Según los datos ofrecidos por la Concejalía de Movilidad, la intensidad de tráfico en las entradas a la ciudad ha crecido un 2,6% en el último año, lo que señala una dependencia cada vez mayor del coche privado dentro del área metropolitana.
En el interior de la ciudad, el tráfico se mantiene estable en los dos últimos ejercicios y se sitúa por debajo de los niveles de 2019. Con todo, desde el Ayuntamiento se insiste en que la situación actual no puede prolongarse y que es imprescindible un plan de acción para rehabilitar unas infraestructuras que, a juicio municipal, no cumplen con los horarios ni con las expectativas de los usuarios.
En paralelo, el Gobierno municipal recuerda que el Plan Director de la EMT continúa avanzando con una inversión histórica de 172 millones de euros.
Al comparar el mejor año anterior a la pandemia (2019) con la situación actual, Caballero señala que la demanda de transporte en la ciudad ha crecido notablemente; de cara a 2026, el Ayuntamiento prevé reforzar aún más la red de autobuses.
Se ha anunciado la incorporación de 10 autobuses nuevos a finales de este mes y principios de febrero, y durante todo 2026 está prevista la llegada de 215 vehículos más para ampliar la flota y mejorar la frecuencia de servicio.
Desde el Ayuntamiento se subraya que estas inversiones y medidas buscan evitar que la ciudad se convierta en dependiente de soluciones de movilidad privadas, y se comprometen a trabajar de forma coordinada con las autoridades nacionales para garantizar que la red ferroviaria sea segura, eficiente y sostenible.
En este marco, hay quienes apuntan que estas reclamaciones podrían estar condicionadas por circunstancias externas y por recientes incidentes ocurridos fuera de la región, supuestamente relacionados con la seguridad y el mantenimiento de la red, aunque esas cuestiones no se han formalizado como parte de este expediente a fecha de hoy.
También se presume que la situación actual destaca la necesidad de una revisión integral que permita detectar carencias estructurales y, en su caso, aplicar las correcciones necesarias en un horizonte razonable.
En definitiva, el Ayuntamiento de València plantea una estrategia ambiciosa: que el Gobierno marque un camino claro hacia la auditoría y la rehabilitación de la red de cercanías y del AVE que llega a la ciudad, que se refuerce la EMT con capacidad suficiente para sostener la movilidad diaria y que se reduzcan las trabas que dificultan el movimiento de miles de valencianos, con la seguridad y la comodidad como principales pilares.
La pretensión es clara: que la ciudad gane en fiabilidad, rapidez y calidad en el transporte público que la conecte con el resto de la Comunitat y con el país, sin que los retrasos se conviertan en una tónica permanente.