La alcaldesa y la vicepresidenta de la Generalitat supervisan el inicio de obras de 91 viviendas de protección pública y alquiler social en Malilla, dentro del Plan Vive, con una inversión de 12,7 millones de euros y finalización prevista en 2028.
El inicio de las obras de 91 viviendas de protección pública y alquiler social en el barrio de Malilla se presenta como un hito dentro del Plan Vive de la Generalitat.
La alcaldesa de València, María José Catalá, acompañada por la vicepresidenta de la Generalitat, Susana Camarero, visitaron el solar donde se levantarán estas viviendas y subrayaron el compromiso de las administraciones con la vivienda asequible.
Las viviendas, que tendrán entre uno y tres dormitorios, incorporan además 66 plazas de garaje y 35 trasteros, así como zonas verdes y espacios comunes.
De las 91 viviendas, aproximadamente el 72% serán de dos dormitorios. La parcela se ubica en el PAI de Malilla y fue cedida por el Ayuntamiento a la Generalitat, que la licitó en derecho de superficie por 50 años, prorrogables hasta 75.
Esta actuación forma parte del Plan Vive Comunitat Valenciana, que convierte suelo público parado en vivienda asequible blindada; en la ciudad ya suma 700 viviendas de protección pública activadas.
En total, la operación está respaldada por 12,7 millones de euros de inversión, de los que 3,94 millones proceden de fondos europeos y 9 millones corresponden a la aportación autonómica.
Los alquileres previstos oscilan entre 525 € y 840 € mensuales.
Las obras tienen como objetivo finalizar en 2028. Una vez concluyan, se abrirá el proceso de adjudicación de estas viviendas para alquiler asequible, que se gestionará con criterios de vivienda protegida.
La Generalitat también anunció, en paralelo, la inminente adjudicación de 25 VPO en la zona del antiguo cuartel de Ingenieros y la licitación de otras 14 viviendas en la calle Largo Caballero, en otra parcela cedida por el Ayuntamiento y que se gestionará mediante permuta.
Históricamente, el crecimiento de la vivienda protegida en València ha sido limitado en años recientes: en los últimos ocho años, apenas se construyeron menos de 20 VPO en la ciudad, una cifra que contrasta con la necesidad de oportunidades habitacionales para jóvenes y familias que buscan una vivienda normalizada.
En ese marco, el Plan Vive pretende convertir suelo público en vivienda asequible y reforzar la colaboración entre administraciones para impulsar un parque de viviendas más estable y social.
Con estas actuaciones, València avanza hacia casi 200 VPO en distintas fases de ejecución, reforzando la presencia de vivienda pública y de alquiler social en la ciudad, y consolidando una estrategia de urbanismo que busca equilibrar la oferta habitacional con la demanda de una población que exige affordable living.