Un grupo de 60 estudiantes de la Universidad Católica de Valencia se une al Servicio de Ayuda a Domicilio para apoyar a personas mayores en situación de vulnerabilidad.
El pasado 7 de noviembre de 2024, la ciudad de Valencia anunció un acuerdo significativo entre el Ayuntamiento y la Universidad Católica de Valencia (UCV) que permitirá reforzar el Servicio Municipal de Ayuda a Domicilio.
A través de esta colaboración, 60 estudiantes universitarios se integrarán en el apoyo a 46 personas mayores que requieren asistencia en sus actividades diarias.
Los alumnos, que cursan estudios en áreas como la educación social, la terapia ocupacional, la psicología y la salud, tendrán la responsabilidad de brindar acompañamiento y apoyo en la compra de productos de primera necesidad.
Además, estarán encargados de identificar nuevas necesidades que puedan ser comunicadas a los Servicios Sociales. Este esfuerzo busca atender a los ancianos que viven en áreas como La Torre, Castellar-l’Oliveral y Pinedo, y representa una respuesta directa a las dificultades que enfrentan estas comunidades.
La alcaldesa de Valencia, María José Catalá, se reunió con los estudiantes en La Torre, donde expresó su gratitud por su disposición a ayudar. "Ustedes son parte de una 'generación de hierro' que demostrará su fortaleza y compromiso con la comunidad", afirmó Catalá. Este tipo de iniciativas no solo benefician a los destinatarios de la ayuda, sino que también enriquecen la experiencia de los estudiantes, brindándoles una oportunidad de aplicar su formación en el mundo real.
Las actividades a realizar abarcan un amplio espectro, desde el acompañamiento domiciliario hasta la supervisión de la medicación y el bienestar general de los ancianos.
La alcaldesa subrayó la importancia de mantener atención personalizada, asegurando así que cada persona reciba el apoyo que necesita.
El convenio de colaboración, firmado rápidamente entre la Concejala de Servicios Sociales, Marta Torrado, y la vicerrectora de Estudiantes y Vida Universitaria de la UCV, Lucía Alonso Larza, tiene como objetivo atender a las personas más afectadas por la DANA.
Las intervenciones se llevarán a cabo hasta el 12 de noviembre, bajo la dirección conjunta de la universidad y la empresa La Terreta, que gestiona el Servicio de Ayuda a Domicilio en las áreas afectadas.
Los estudiantes estarán equipados con el equipo de protección individual (EPI) necesario y seguirán estrictas medidas de seguridad durante su labor.
Asimismo, el convenio garantiza la protección de datos de las personas a las que atienden, priorizando así la privacidad y seguridad de la comunidad.
Este tipo de iniciativas no son nuevas en Valencia; a lo largo de los años, la ciudad ha sido un pionero en la implementación de programas de voluntariado que empoderan tanto a los estudiantes como a la población vulnerable.
El impacto que tiene este tipo de colaboración en la comunidad local es profundo y de largo alcance, demostrando la importancia de la solidaridad y el trabajo en equipo para construir una sociedad más justa.
En conclusión, la unión entre la Universidad Católica de Valencia y el Ayuntamiento es un ejemplo de cómo la colaboración interinstitucional puede generar un cambio positivo en la vida de los ciudadanos, especialmente en aquellos que más lo necesitan.