El Ayuntamiento de València recibe a nueve menores saharauis del programa 'Vacances en Pau', que cumple 30 años. Los niños vivirán con familias valencianas y recibirán atención sanitaria y alimentación adecuada.
València ha vuelto a demostrar su corazón solidario. Este miércoles, el Ayuntamiento recibió en el Salón de Cristal a nueve niños y niñas saharauis que pasarán el verano en la ciudad gracias al programa 'Vacances en Pau', una iniciativa humanitaria que cumple tres décadas y que permite a estos pequeños escapar de las durísimas condiciones de los campamentos de refugiados de Tinduf, en el desierto argelino.
Allí, las temperaturas superan los 50 grados en verano y los recursos son escasos.
La concejala de Bienestar Social, Marta Torrado, presidió el acto junto al secretario autonómico de Bienestar Social, Ignacio Grande; el delegado en València del Pueblo Saharaui, Mani Yacub; y la presidenta de la asociación Al-Adala, Sarai Vicente.
Torrado agradeció a las familias acogedoras su generosidad y destacó que estos niños no solo disfrutarán de un verano más fresco, sino que también recibirán revisiones médicas y una alimentación equilibrada, algo que en sus campamentos es un lujo.
Una de las niñas, Fatma, que es celíaca, contó emocionada que gracias a su madre de acogida en València puede comer los alimentos adecuados para su salud.
Fatma hizo un llamamiento para que más familias se sumen al programa, recordando las duras condiciones en las que viven en su lugar de origen: calor extremo, mosquitos y falta de recursos médicos y de alimentos.
El Ayuntamiento colabora con esta iniciativa desde 1996. El convenio renovado con Al-Adala en 2025 tiene una duración de dos años prorrogable por otros dos, e incluye una subvención nominativa anual de 15.000 euros. Además de la estancia temporal, el proyecto contempla acciones de sensibilización para visibilizar la situación de los campamentos de refugiados del pueblo saharaui.
El conflicto del Sáhara Occidental se remonta a 1975, cuando España abandonó el territorio y Marruecos lo invadió. Desde entonces, miles de saharauis viven en campamentos en el desierto argelino, esperando una solución. Programas como 'Vacances en Pau' ofrecen un respiro a los más pequeños, que además reciben atención médica y disfrutan de actividades lúdicas durante su estancia en València.
El delegado saharaui Mani Yacub agradeció al pueblo valenciano su solidaridad y pidió que más familias se sumen a esta iniciativa. La concejala Torrado concluyó deseando a los niños que disfruten muchísimo de València y que quienes tengan necesidades médicas sean atendidos en los hospitales valencianos.
Si quieres colaborar como familia de acogida o hacer un donativo, puedes contactar con la asociación Al-Adala. ¡València nunca defrauda a quienes más lo necesitan!