València muestra un descenso del tráfico interior respecto a 2019, enfrenta críticas a Renfe y anuncia casi 500 bicicletas nuevas para ampliar ValenBisi y llegar a más zonas tras la dana.
El concejal de Movilidad de València, Jesús Carbonell, ha presentado este jueves un balance sobre el estado de la movilidad en la ciudad. Según sus datos, el tráfico interior, es decir, el que circula por las vías de 30.000 vehículos al día o más, es menor que en 2019, antes de la pandemia. En marzo de 2026, la ciudad registra un 7% menos de tráfico en estas vías que en el año pico de 2019. El edil subraya que este dato, tomado de marzo, sirve para contrastar informaciones que circulan de forma sesgada sobre la situación real de las calles.
Una de las notas destacadas es que la mayor parte del tráfico llega a la ciudad desde fuera: el 55% del tráfico interior corresponde a vehículos procedentes de fuera de València.
Y a la hora de mirar los accesos a la ciudad, marzo de 2026 muestra un incremento del 8,23% respecto a marzo de 2025, aunque aún se sitúa un 5,48% por debajo de marzo de 2019, cuando el tráfico alcanzó su máximo histórico.
En otras palabras, cada año entra más gente desde la periferia, pero la ciudad no recupera todavía los niveles de afluencia de hace unos años.
El concejal también señala que el contraste entre tráfico interior y accesos revela que la movilidad en la ciudad está experimentando un cambio de paradigma: menos coches que circulan dentro, pero más llegadas desde el exterior que se van sumando a las vías de entrada.
En ese contexto, Carbonell insiste en que la gente de València está optando por modos de transporte más sostenibles. Así, la bicicleta y el transporte público han ganado terreno frente al coche privado. El dato de la EMT es significativo: pasa de 93 millones de pasajeros en 2023 a unos 120 millones en la actualidad, un indicio claro de que la gente se apoya cada vez más en el transporte colectivo para desplazarse.
Otra realidad que acompaña a estas cifras es que, a pesar de la alza de llegadas desde fuera, hay menos necesidad de usar el coche privado dentro de la ciudad.
Los datos de marzo también muestran que el porcentaje de tráfico que accede a València desde la periferia se mantiene como una constante, lo que empuja a las autoridades a buscar soluciones que eviten que el aumento de llegadas genere problemas de convivencia y contaminación acústica en determinadas zonas.
En este marco, el equipo de gobierno propone nuevas medidas para ampliar la movilidad sostenible. Entre ellas destaca la expansión de ValenBisi, el servicio público de bicicletas. La concesionaria mantiene el bono diario y destinará los ingresos obtenidos con este bono a ampliar la flota. En concreto, se pretende incorporar casi 500 bicicletas nuevas, financiadas con ese beneficio, para cubrir mejor las pedanías afectadas por la dana y extender el servicio a zonas de València donde actualmente no llega.
Este plan se enmarca en una estrategia de hacer la ciudad más habitable, avanzar hacia un transporte más limpio y reducir la dependencia del coche particular.
En cuanto a la crítica a la gestión ferroviaria, Carbonell señala que la situación de Renfe-Cercanías y Adif ha contribuido a que muchas personas que antes utilizaban el tren opten por el coche privado para llegar a la ciudad.
Según sus datos, la regularidad de Renfe ha caído en un 4,33% en los tres primeros meses del año respecto al año anterior, y los retrasos son notorios.
Aun así, el edil advierte que es necesario que el Gobierno central actúe para reducir la contaminación acústica que genera el ferrocarril en la ciudad y la corona metropolitana, en beneficio de los vecinos y de la calidad de vida diaria.
La lectura final que propone el consistorio es clara: menos tráfico interior en las calles principales de la ciudad, más fomento de medios de transporte sostenibles y una ampliación de una red de bicicletas públicas que permita cubrir áreas que hoy quedan desatendidas.
Todo ello, para que València gane en fluidez, reduzca ruidos y mejore la convivencia, manteniendo la promesa de una movilidad más eficiente y más cerca de los intereses de quienes ven la ciudad desde una perspectiva práctica y cercana.