La Junta de Valencia licita la construcción de un camino ciclopeatonal de 1,3 km que unirá los distritos marítimos con el Jardín del Túria y el Pont de les Drassanes, con una pasarela de 54 metros y iluminación solar, en una inversión superior a dos millones de euros.
València avanza en su estrategia de movilidad sostenible al licitar las obras del camino ciclopeatonal que prolongará el Jardí del Túria hasta el Pont de les Drassanes.
El tramo, según la información publicada por fuentes municipales, tendrá una longitud de aproximadamente 1,3 kilómetros y estará dotado de una pasarela metálica de 54 metros diseñada para cruzar el canal sin comprometer su capacidad hidráulica.
El diseño del itinerario contempla un ancho variable entre 3 y 6 metros, con zonas de descanso situadas cada 50 metros para favorecer el uso recreativo y rutinario de la ruta.
Además, se incorporará iluminación solar con sensores de presencia y una clara separación física entre peatones y ciclistas, otorgando prioridad al transeúnte en los puntos de cruce.
La inversión total estimada supera los dos millones de euros. De esa cantidad, la Generalitat aportará 1 millón de euros y el Ayuntamiento cubrirá el resto. El proyecto se tramitará mediante un procedimiento simplificado, y se estima que, una vez publicada la adjudicación, el proceso podría completarse en un plazo aproximado de cuatro meses, con un periodo de ejecución cercano a los ocho meses.
El recorrido partirá en Penya-roja y continuará hasta el Pont de les Drassanes, en el barrio de Natzaret, con continuidad por el PAI de les Moreres en Quatre Carreres.
Este eje cicloturista está concebido para integrarse en la red de itinerarios del Jardín del Túria, ampliando las opciones de movilidad sostenible para los barrios marítimos y la zona sur de la ciudad.
La iniciativa forma parte de un gran proyecto urbanístico que incluye la urbanización del PAI del Grau, que contará con más de 160.000 metros cuadrados de zonas verdes, 3 kilómetros de carril bici y 45.000 metros cuadrados de equipamientos públicos, y que culminará con la creación del Parque de Desembocadura.
La concejalía de Urbanismo, Vivienda y Licencias del Ayuntamiento, gestionando el proyecto a través del Servicio de Proyectos Urbanos, subraya el compromiso municipal con la mejora de infraestructuras de movilidad sostenible y la respuesta a las necesidades de los barrios.
Presuntamente, este tramo podría servir como detonante para una mayor conectividad entre el litoral y el interior, potenciando usos ciudadanos y la seguridad vial en un entorno que históricamente ha reclamado una vertebración más clara entre movilidad activa y transporte motorizado.
Supuestamente, si las condiciones lo permiten, el consistorio podría estudiar ampliar la iluminación solar a otras secciones de la ruta para optimizar el ahorro energético y la seguridad nocturna, aunque estas posibilidades dependen de futuras evaluaciones técnicas y presupuestarias.
Históricamente, el Jardí del Túria ha sido eje central de la transformación urbana de València desde las obras de renaturalización iniciadas tras las grandes riadas del siglo XX; con este nuevo tramo, la ciudad busca consolidar una circunvalación verde que conecte de forma eficiente áreas residenciales con espacios de ocio y cultura, reforzando un modelo de ciudad más sostenible y accesible para todas las vecindades.
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