Las obras de mejora de la eficiencia energética del Mercado de Torrefiel arrancarán en junio con una inversión de más de 552.000 euros y un cierre temporal en agosto para acelerar los trabajos, que incluyen climatización inteligente, iluminación LED y mejoras en carpinterías.
En Valencia, las obras para hacer más eficiente la energía del Mercado de Torrefiel arrancarán en la primera semana de junio. La inversión prevista supera los 552.000 euros (552.478,74 €) y el objetivo es reducir el consumo eléctrico y, de paso, disminuir el impacto ambiental que generan estas instalaciones públicas. El concejal de Mercados y Comercio, Santiago Ballester, se ha reunido con la asociación de vendedores para fijar los detalles y coordinar la intervención, que se presenta como una pieza clave de la gestión municipal orientada a un gasto más eficiente y responsable.
Una de las decisiones más relevantes acordadas en ese encuentro ha sido cerrar el recinto al público durante el mes de agosto. El objetivo es acelerar las obras y que el trabajo pueda avanzar sin interrupciones de atención al público, algo habitual cuando se trata de reformas de gran tamaño en espacios de alto aforo.
Se estima que la ejecución del proyecto durará cuatro meses, por lo que las mejoras podrían terminar antes de que llegue el otoño.
La reforma busca cambiar radicalmente el sistema de climatización para hacerlo inteligente y automatizado, de modo que se ajuste de forma continua a las necesidades reales del mercado.
Este cambio permitirá optimizar el rendimiento de las instalaciones y reducir el consumo de energía, con la llegada de una tecnología más eficiente que también mejore el confort de vendedores y clientes.
Además, se sustituirá la iluminación por tecnología LED, una solución que garantiza mayor eficiencia energética y menor coste de mantenimiento. También se contemplan trabajos para sustituir carpinterías dañadas por materiales con mejor aislamiento térmico y acústico.
El proyecto, que ejecutará Veolia Servicios Lecam, SAU, adjudicataria de la licitación, forma parte de un plan de modernización que Valencia está desplegando en varios mercados municipales.
En concreto, la actuación se enmarca dentro de un esfuerzo más amplio para optimizar la gestión de energía en espacios como Russafa, Rojas Clemente y Algirós, promoviendo una ciudad más eficiente y menos dependiente de altos consumos energéticos.
Ballester destacó que estas obras no solo buscan ahorrar en la factura eléctrica, sino también luchar contra el cambio climático al reducir el consumo de energía.
Este tipo de intervención quiere demostrar que un Ayuntamiento puede hacer más con menos, manteniendo la calidad del servicio para comerciantes y vecinos sin elevar el gasto público.
A nivel histórico, la ciudad de Valencia ha ido incorporando mejoras en sus mercados municipales durante años. Aunque cada proyecto tiene su propio calendario, la línea común es modernizar estos espacios para que sean más competitivos y sostenibles. Estas reformas han contado con la participación de las asociaciones de comerciantes, que, como en Torrefiel, buscan equilibrar la necesidad de una infraestructura actualizada con la continuidad de la actividad comercial diaria.
En la actualidad, las mejoras energéticas en mercados municipales se han convertido en un estándar en la planificación urbana, un objetivo prioritario para muchos consistorios que quieren combinar dinamismo económico con responsabilidad ambiental.