València prepara las dos exaltaciones de las falleras mayores de 2026 en el Palau de la Música, con un formato unificado en un único acto y dos elencos artísticos de primer nivel que convertirán la velada en un escaparate de la cultura valenciana.

A pocos días de las exaltaciones de las falleras mayores de València, el concejal de Fallas y presidente de la Junta Central Fallera, Santiago Ballester, ha avanzado este lunes los detalles y las novedades de dos citas que marcarán el calendario fallero del próximo fin de semana.

Las exaltaciones se celebrarán los días 30 y 31 de enero en el Palau de la Música, con un formato renovado que busca una apertura más elegante y una transición más fluida entre las distintas intervenciones.

Este año, además, se ha decidido que la apertura musical y la etapa de imposición de bandas se fusionen en un único acto sin descanso, adelantando la llegada de la comitiva al recinto para mantener la atención de la vista pública sin interrupciones.

La organización ha anunciado que, como consecuencia de este cambio, la duración total del evento se reduce aproximadamente en una hora respecto a ediciones anteriores.

Los dos espectáculos contarán con elencos artísticos de primer nivel y con un sabor inequívocamente valenciano, que pretende proyectar la tradición de las Fallas a través de propuestas contemporáneas y a la vez muy fieles a la identidad local.

Para la exaltación de la fallera mayor, Carmen Prades, el escenario lleva el nombre de una celebración dentro de la propia velada. El espectáculo, bajo el título 'Carmen', está concebido para combinar danza, música y coreografías que evocan la era dorada de los escenarios europeos y la influencia de la danza valenciana.

Ismael Turel Yagüe, bailarín valenciano que ha desarrollado su carrera en Francia y que ha trabajado en importantes compañías, volverá a casa para liderar la coreografía, acompañado por la Banda Sinfónica Municipal de València y bajo la batuta del maestro Miguel Vidagany.

La recuperación de la estética de la época, con vestuario y peinados inspirados en la tradición, se verá reflejada en una escenografía que busca transformar momentáneamente el Palau en un escenario íntimamente ligado a la historia de las Fallas.

La primera bailarina que abrirá el número de la fallera mayor será Ainhoa Segrera, actualmente integrante del Balletto di Roma, acompañada por Adrián Román, profesor del Conservatorio Profesional de Danza de València.

En cuanto a la puesta en escena, los responsables de arte son Nacho Fernández y Ana Ariño, quienes introducirán parte del espectáculo desde el vestíbulo para, de forma gradual, invadir el interior con elementos icónicos de la noche como La Cadira d’Or.

El vestuario correrá a cargo de Escola Cànem, que propone creaciones inspiradas en el teatro del siglo de oro español con un toque de estética fallera y un acabado contemporáneo.

Completan el equipo Mercedes Luján, responsable del maquillaje y la peluquería, con una presencia habitual en las producciones operísticas del Palau de les Arts.

En paralelo, para la exaltación de la fallera mayor infantil, Marta Mercader y su corte de honor, se mantiene un formato sin intermedio, con una apertura musical capitaneada por Víctor Lucas y Mamen Mengó.

Ellos firman el proyecto y dirección de 'Espurna', un estreno absoluto que nace de la creatividad valenciana y que se articula como un musical dedicado a la emoción y a la chispa que enciende cada traca, cada falla y cada imaginario de la fiesta.

Rocío Mora asumirá la dirección coreográfica, mientras que la dirección musical corre a cargo de Miguel Vidagany y la Banda Sinfónica Municipal.

La nueva producción cuenta con la participación de la cantante Lorena Calero, conocida por su papel en la pasada Crida, que aportará la voz a esa llama eterna que define la esencia de la noche.

El equipo creativo se completa con José Luis Ceballos y Paco Sanabria en la escenografía, Escola Cànem de nuevo en el diseño de vestuario y Mercedes Luján a la peluquería y maquillaje.

Todo ello se acompaña, como es habitual, de una selección de actores, bailarines, vestuario y atrezzo que pone de relieve la dependencia de la escena valenciana para un proyecto que se alimenta de talento local y de una memoria compartida entre generaciones.

Históricamente, el Palau de la Música ha sido escenario de estas exaltaciones, que han evolucionado con el tiempo para adaptarse a las demandas de una fiesta que, pese a su profusión de rituales, continúa buscando la renovación y la cercanía con el público.

En las últimas décadas, la combinación de gran espectáculo y tradición ha consolidado estas noches como uno de los momentos más esperados de las Fallas de València, con una capacidad de atracción que trasciende el ámbito puramente festivo y se instala como un hito cultural de la ciudad.

Así, estas exaltaciones de 2026 prometen no solo una exhibición de talento local, sino también una declaración de intenciones sobre el papel de València como ciudad que sabe combinar la herencia con la creatividad contemporánea en el corazón de su fiesta mayor.