El Ayuntamiento autorizó 146 puestos de buñuelos para Fallas 2026, pero decidió que su inicio sea 11 días más tarde de lo previsto, del 2 al 19 de marzo, con el fin de no perturbar al vecindario. Se detallan trámites y fechas clave.
El Ayuntamiento de Valencia ha autorizado a las comisiones falleras un total de 146 puestos de buñuelos para las Fallas de 2026, pero ha decidido que su apertura tenga lugar 11 días más tarde que en la edición anterior.
El periodo de actividad de estos puestos permanecerá entre el lunes 2 de marzo y el jueves 19 de marzo, abarcando 17 días de operación en total. El motivo declarado por el consistorio es evitar molestias al vecindario durante una temporada de gran afluencia de público y ruido, según la versión oficial difundida por el propio ayuntamiento.
El concejal de Fallas, Santiago Ballester, afirmó que la decisión se adoptó en la Mesa de Diálogo de las Fallas, con la finalidad de compatibilizar la celebración con la convivencia diaria de la ciudad.
Los trámites para obtener la autorización se cerraron a finales de noviembre de 2025 y se adelantaron respecto a años anteriores, además de la gestión para la concesión de espacios de dominio público.
Para adquirir la autorización es necesario que la comisión fallera presente ante la sede electrónica del Ayuntamiento la declaración responsable de la persona titular del puesto de buñuelos y la declaración responsable de actividades de falla, documentos que luego son revisados por la inspección de sanidad o la Policía Local para su validación.
Tradicionalmente, la Crida de las Fallas marca el inicio de los preparativos y, de acuerdo con el calendario vigente, este año la Crida estaba prevista para el domingo 22 de febrero.
En ese contexto, la decisión de retrasar la apertura se justifica como una medida para evitar acumulación de actividad en la vía pública durante el fin de semana inmediato anterior a marzo.
En síntesis, la instalación de las churrerías queda fijada entre el 2 y el 19 de marzo, con la salvedad de que cada puesto debe cumplir las garantías administrativas correspondientes para su operación.
Históricamente, supuestamente, en ediciones previas las churrerías solían iniciar su actividad durante el fin de semana de la Crida o incluso unos días antes, aprovechando el incremento de visitantes.
Esta temporada, la administración ha optado por un enfoque más cauteloso para mantener la convivencia en el centro de Valencia durante una de sus fiestas más emblemáticas.
En el terreno económico, supuestamente el precio de un buñuelo suele oscilar entre 1,50 y 2,00 euros, aunque esa horquilla puede variar según la ubicación y el puesto concreto.
Este dato, aunque repetido en ediciones anteriores, está sujeto a cambios conforme a la oferta y demanda de cada momento.
El Ayuntamiento subraya que la tramitación de permisos se gestionó con antelación y que la apertura está sujeta a la verificación de documentos por parte de las autoridades sanitarias y policiales.
En conjunto, la decisión pretende equilibrar la tradición festiva con la calidad de vida de los residentes y la seguridad en las calles durante un periodo de alta ocupación turística y vecinal.