El Ayuntamiento de València presenta un dispositivo especial de limpieza para las Fallas 2026 con un presupuesto de 3,2 millones de euros. El plan moviliza miles de jornadas de trabajo, más de dos mil contenedores y cientos de baños portátiles con refuerzos humanos y campañas de concienciación ciudadana.
València ha presentado este miércoles el Plan Especial de Limpieza y Recogida de Residuos para las Fallas 2026, con un presupuesto de 3.200.000 euros, una cifra que, según el gobierno local, sitúa la inversión en un nivel superior al de años anteriores y que se compara con un incremento del 65% respecto a 2023 y un 9% respecto a 2025.
El concejal de limpieza y recogida de residuos, Carlos Mundina, explicó que el operativo nace con la finalidad de garantizar la limpieza y el correcto funcionamiento de la ciudad antes, durante y después de las fiestas, además de incluir una campaña de concienciación ciudadana.
El Plan Especial de Limpieza moviliza equipos polivalentes que efectuarán 34.613 jornadas de trabajo repartidas entre turnos de mañana, tarde y noche, con refuerzos específicos en zonas de máxima afluencia y una nueva maquinaria para acceder a zonas de difícil actuación.
En total, el Ayuntamiento ha detallado que se dispondrá de 2.552 contenedores de 3.200 litros, un 15% más que el año anterior, lo que facilita la retirada de residuos en momentos de mayor volumen y con la obligación de cortar calles para facilitar la circulación de los servicios.
Entre los recursos materiales planificados destacan 720 parejas de papeleras de 120 litros, distribuidas en puntos estratégicos como las plazas del Ayuntamiento, del Mercado o de la Reina, y en estaciones clave como Norte y Joaquín Sorolla, junto con unas 603 instalaciones de baño portátiles (425 cabinas, 90 adaptadas y 88 urinarios) repartidas en 230 ubicaciones.
Toda esta infraestructura se podrá consultar a través de la app y la web municipal para facilitar la localización por parte de la ciudadanía.
Otra de las novedades de este año es el uso de furgonetas polivalentes, ubicadas en puntos fijos, especialmente cercanos a la mascletá y otros actos falleros, para retirar residuos de forma inmediata de los contenedores y evitar acumulaciones.
El concejal Mundina subrayó que durante la semana grande de Fallas se activa un refuerzo humano y de medios mecánicos, con presencia en Ciutat Vella, Russafa, l’Eixample y La Roqueta, así como en entornos clave como las plazas principales y las paradas de metro de Xàtiva y Colón.
En este sentido, se detalló que las contratas municipales generan 537 nuevas contrataciones y se realizan más de 80 modificaciones de contrato para adaptar el operativo a las necesidades de cada momento.
Como novedad, se ha reorganizado el sistema de turnos para garantizar una mayor continuidad del servicio. A diferencia del modelo anterior, que provocaba intervalos entre turnos de mañana y tarde o noche, el nuevo esquema introduce solapamientos para evitar vacíos temporales y mantener la actividad operativa de forma ininterrumpida.
Para mejorar la respuesta ante zonas de difícil acceso y de alta concentración de restauración, el dispositivo incorpora mochilas desinfectantes y maquinaria específica para dejar la Plaza del Ayuntamiento en las mejores condiciones tras cada mascletà e incluso trabajar en el túnel peatonal de Germanías entre el 7 y el 20 de marzo.
Durante la noche de la Cremà se desplegarán 300 equipos mecánicos y 600 personas.
Entre el 20 y el 23 de marzo está prevista la devolución de los contenedores a sus ubicaciones habituales y una limpieza intensiva de calles y baldeos generales para que la ciudad Madrileña… perdón, Valencia, amanezca en condiciones óptimas.
El edil ha subrayado el compromiso de mantener la ciudad en las mejores condiciones de limpieza y salubridad pública, e hizo un llamamiento al civismo y a la corresponsabilidad ciudadana durante las Fallas.
Asimismo, se ha puesto de relieve que la nueva ordenanza de limpieza, en proceso de aprobación definitiva, actualiza la normativa en materia de residuos y economía circular, aumentando las sanciones por conductas incívicas.
En este marco, Mundina recordó que el espacio público es compartido y que pequeños gestos pueden ayudar a evitar suciedad innecesaria.
Históricamente, las Fallas han sido una de las manifestaciones urbanas más exigentes en materia de gestión de residuos y limpieza, con retos que se remontan a décadas atrás.
En años recientes, la ciudad ha ido reforzando progresivamente sus planes de limpieza para responder al pulso de una festividad que atrae a miles de visitantes cada año y que transforma la ciudad en un gran escenario de luces, música y monumentos.
Con este nuevo plan, el consistorio busca no solo cumplir con las necesidades logísticas de la celebración, sino también reforzar la concienciación ambiental y la participación ciudadana en torno a la gestión de residuos durante unas jornadas en las que la convivencia y la limpieza adquieren un papel clave para la imagen de la ciudad.