El Ayuntamiento pone en marcha un plan de tres meses para colocar a 24 desempleados en labores municipales, con una inversión de 185.512,96 euros, con la meta de reconstruir las pedanías del sur tras la riada de 2024 y reforzar el tejido social.

El Ayuntamiento de València ha puesto en marcha el Plan DANA Ocupación 2026, una iniciativa de empleo dirigida a las pedanías del sur de la ciudad. Arranca en abril y se prolongará hasta junio, con la contratación de 24 personas desempleadas para desarrollar labores en distintas áreas municipales: empleo, servicios sociales, mejora de parques y jardines y mantenimiento de infraestructuras.

El objetivo es claro: ayudar a la recuperación integral de las pedanías afectadas por la riada ocurrida el 29 de octubre de 2024 y fortalecer su tejido social y económico.

El concejal de Empleo, José Gosálbez, subraya que este plan llega ya por segundo año consecutivo como una respuesta real a las dificultades de estas zonas.

“No solo devolvemos empleo a quienes lo han perdido, sino que ponemos manos, esfuerzo y dignidad en la reconstrucción de todo lo que la riada arrasó”, afirma.

En palabras del propio edil, “frente a la riada, actuamos; frente al desánimo, respondemos; y frente a la parálisis, activamos soluciones reales”.

La actuación se estructura en dos grandes líneas: una orientada a la dinamización de oportunidades de empleo y otra centrada en la activación emocional de las personas desempleadas.

En la vertiente laboral, los 24 contratados trabajarán en diferentes servicios municipales para impulsar la recuperación de las pedanías del sur, con tareas que van desde la reparación de infraestructuras y mejora de espacios públicos hasta el apoyo logístico a servicios municipales en estas zonas.

Para reforzar ese enfoque humano y social, la Concejalía ha añadido una dimensión de intervención psicosocial. El Servicio de Empleo y Formación contará con un psicólogo y dos agentes de desarrollo local, encargados de atender tanto las necesidades económicas como las personales y comunitarias.

“Generamos empleo útil, activamos recursos municipales y reforzamos la cohesión social desde el terreno”, reiteró Gosálbez.

En lo referente a la parte técnica y de movilidad de la obra, Parques y Jardines se centrará en la reparación, reconstrucción y mejora de parcelas afectadas por la dana en la pedanía de La Torre.

Paralelamente, desde los Servicios Centrales Técnicos se realizarán trabajos de pintura en colegios y en edificios municipales de las pedanías del sur, incluyendo instalaciones administrativas, sanitarias, culturales y sociales.

En estas tareas participarán 16 oficiales pintores y un técnico de prevención, con el objetivo de devolver a estos espacios su funcionalidad y seguridad.

Además, se crearán labores de coordinación en el área de Servicios Sociales para trazar un mapa de recursos públicos y del tercer sector, con el fin de mejorar la intervención social y reforzar la cohesión comunitaria.

Todo ello forma parte de un marco financiado por el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) dentro de la Orden TES/1302/2025 de 14 de noviembre y del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.

El presupuesto total del proyecto asciende a 185.512,96 euros, de los cuales 15.859,96 euros provienen de fondos municipales. El resto se gestiona a través del esquema de financiación de la normativa nacional y europea vinculada al PRTR (Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia).

Con este plan, el Ayuntamiento quiere responder no solo a la necesidad de empleo inmediato, sino también a las carencias sociales que han venido de la mano de episodios como la riada, promoviendo una reconstrucción que tenga efectos duraderos y una mejor convivencia en las pedanías.

El Plan DANA Ocupación 2026 tiene una duración de tres meses, de abril a junio, y se enmarca en la estrategia municipal para reforzar el tejido social y económico de estos barrios.

Históricamente, estas pedanías han recibido menos inversión que otros distritos, por lo que los responsables municipales consideran que este tipo de programas son una oportunidad para demostrar que la gestión pública puede combinar rapidez, eficiencia y foco en familias que lo están pasando mal.

Se espera que los resultados vayan más allá del empleo inmediato, fortaleciendo redes vecinales y generando oportunidades que permitan a estas comunidades avanzar con más seguridad durante los próximos años.