La Junta de Gobierno Local ha aprobado la gestión de la Escoleta Infantil Municipal Cabanyal-Canyamelar, que abrirá sus puertas en el curso 2026-2027 con seis aulas para 0-3 años, 75 plazas y un plan educativo centrado en la inclusión, la lengua valenciana y el inglés desde los dos años.
La Junta de Gobierno Local de València ha adjudicado la gestión y explotación de la Escoleta Infantil Municipal Cabanyal-Canyamelar, un nuevo centro pensado para cuidar y educar a los más pequeños en sus primeros años.
La adjudicación se ha concedido a una Unión Temporal de Empresas (UTE) integrada por cinco firmas: Escola Infantil Carboneret SL, Redolins SLU, La Casa Rosa Escoles Infantils SLU, Ninos Gestió Educativa COOP Valenciana y Eulen Servicios Sociosanitarios SA.
Esta agrupación será la encargada de gestionar el centro durante tres cursos escolares, prorrogables, con la posibilidad de extender la relación si se cumplen las condiciones acordadas y los objetivos educativos.
Con este movimiento, el Ayuntamiento busca agilizar la apertura de la escoleta y garantizar una oferta pública de calidad para las familias del Cabanyal-Canyamelar y zonas cercanas.
La Escoleta Infantil Municipal Cabanyal-Canyamelar contará con seis aulas para alumnado de 0 a 3 años. En concreto, habrá dos aulas para 0-1 años, cada una con 8 plazas; dos aulas para 1-2 años, con 13 plazas por aula; y dos aulas para 2-3 años, con 16 plazas en una y 17 en la otra.
Sumando estas plazas, la capacidad total prevista es de 75 escolares. Además de las aulas, el centro dispondrá de un aula multiusos y otra dedicada a la psicomotricidad, así como de cocina, comedor y lavadero. También habrá una sala para el profesorado y otra para padres y madres. Todas las aulas tendrán salida directa a baños y a un patio propio, una distribución pensada para minimizar movimientos y facilitar la convivencia diaria.
El coste del contrato de gestión y explotación de la escoleta para los tres cursos escolares superará los 1,8 millones de euros, según las bases de licitación.
Este importe recoge no solo el pago por la gestión del centro, sino también el mantenimiento de sus infraestructuras y servicios, con la intención de garantizar unas condiciones adecuadas para la escolarización de la primera infancia.
La tramitación se realizó con carácter de urgencia para agilizar la apertura y la matrícula, cuyo periodo ya se abrió a principios de este mes, con el objetivo de garantizar que las familias puedan inscribir a sus hijos para el curso 2026-2027.
Desde el punto de vista pedagógico, el proyecto educativo de la escoleta apuesta por un modelo innovador, inclusivo y centrado en el desarrollo integral de la infancia.
Entre sus líneas se destaca el fomento del valenciano y la introducción progresiva del inglés a partir de los dos años, así como una atención especial a la diversidad de alumnado.
En este sentido, se prevén medidas para favorecer el acceso prioritario a familias con menos recursos y se reservan plazas para menores en situación de riesgo social, reforzando así la función compensadora de las escuelas infantiles públicas.
Además, se propone ampliar los horarios para facilitar la conciliación laboral y familiar, mantener un comedor con una alimentación saludable basada en la dieta mediterránea y adaptar los menús a alergias, intolerancias y necesidades culturales.
La apertura de esta escoleta llega en un momento en que el barrio Cabanyal-Canyamelar, asentado junto al mar y con una historia de transformación urbanística reciente, se beneficia de inversiones municipales para mejorar servicios básicos y oportunidades para las familias.
Con la matrícula ya disponible, las familias pueden inscribir a sus hijos para el próximo curso y así aprovechar una opción pública cercana que combina educación temprana, convivencia y continuidad familiar.
En definitiva, se trata de una apuesta clara por la participación de la comunidad y la mejora de la calidad de vida en el barrio, con un enfoque práctico y directo para quienes buscan soluciones reales para la crianza y la educación de los más pequeños.