La Alcaldesa y el President firman un acuerdo para trasladar y exponer en Valencia más de 200 obras de Joaquín Sorolla, en una muestra provisional en el Museo de la Ciudad, con las primeras piezas llegando antes del verano.
València aspira a convertirse este año en una gran galería dedicada a Sorolla. La colección, que agrupa más de 200 obras del pintor valenciano, se trasladará desde The Hispanic Society of America a la ciudad para una exposición provisional en el Museo de la Ciudad.
El acuerdo entre instituciones y administraciones llega en un momento clave para la estrategia cultural de València, siempre presente en la agenda de la ciudad como un eje de identidad y dinamismo cultural.
La firma del convenio tuvo lugar este mediodía en el Ateneo Científico, Literario y Artístico de Madrid, entre la alcaldesa de València, María José Catalá, y el president de la Generalitat, Juan Francisco Pérez Llorca.
También participaron el director de The Hispanic Society of America, Guillaume Kientz, y Blanca Pons-Sorolla, bisnieta del pintor, en un acto que fue descrito por los asistentes como un símbolo de reconciliación entre el legado artístico y la ciudad que vio nacer a Sorolla.
Las obras se expondrán, con carácter provisional y hasta la mejora definitiva del espacio expositivo, en instalaciones de la ciudad de València, preferentemente en el Museo de la Ciudad, y en otros recintos que resulten técnicamente adecuados.
Las primeras piezas, repartidas en tres lotes temáticos —Sorolla español, Sorolla americano y retratos ilustres— llegarán a València antes del verano y se expondrán a lo largo de este año.
Este reparto tiene como objetivo aportar una mirada panorámica de la trayectoria del artista, desde sus escenas mediterráneas y la luz marinera de Valencia hasta su etapa de influencia en Estados Unidos y su colección de retratos ilustres.
Las palabras de la alcaldesa subrayaron que la muestra es “un proyecto clave en la estrategia cultural y de una ciudad con identidad, con autoestima, una ciudad en la que la cultura es la clave de bóveda sobre la que se construye ciudad”.
Por su parte, el president de la Generalitat afirmó que la instalación de este museo temporal con algunas de las obras más representativas de Sorolla “consolida a València como polo internacional de cultura”, al tiempo que refuerza el patrimonio y la identidad regional.
Este movimiento cultural, que sitúa a València en un lugar destacado dentro del mapa internacional del arte, tiene además un fuerte componente educativo y de difusión.
Se espera que la exposición cuente con programas de mediación cultural, visitas guiadas y recursos didácticos para escolares y familias, acercando la figura de Sorolla a nuevas generaciones.
Supuestamente, el diseño museográfico podría incorporar también elementos digitales para enriquecer la experiencia del visitante, aunque las especificaciones técnicas aún están por definir.
La responsable municipal destacó que Sorolla “vuelve a mirar el mar” desde València y que este regreso aporta valor emocional y educativo a la ciudad, que ya es reconocida por medios internacionales como escenario de referencia para la cultura mediterránea y europea.
El acuerdo, que detalla condiciones de conservación, custodia y restitución de las obras, abre además la puerta a futuras colaboraciones entre València y The Hispanic Society, así como a una colaboración más estrecha con Madrid y Nueva York, ciudades que también se asocian a Sorolla en el imaginario cultural global.
Presuntamente, la inversión total para la operación podría situarse en varios millones de euros, y aún no se han divulgado cifras oficiales. No obstante, el impacto cultural y turístico esperado podría consolidar a València como destino de referencia para exposiciones internacionales durante todo el año, reforzando la identidad de la ciudad y su capacidad para acoger proyectos de alcance mediterráneo y europeo.
En resumen, este acuerdo marca un hito en la trayectoria cultural de València: traer a la ciudad la obra de uno de sus artistas más célebres, organiza una muestra provisional de alto valor histórico y estético, y fortalece la posición de Valencia como polo internacional de cultura, al tiempo que honra la memoria y la trayectoria de Sorolla frente a una audiencia global.