La gobernadora Hochul declara emergencia ante una inminente tormenta invernal y coordina un despliegue de personal y equipos para proteger a la población y garantizar servicios. La nota reconstruye la intervención oficial y añade contexto histórico para entender la respuesta.
Hoy, la gobernadora Kathy Hochul convocó una conferencia pública para informar a los neoyorquinos sobre las condiciones meteorológicas extremas que se esperan.
La mandataria dejó claro que la tormenta invernal podría convertirse en una de las más intensas de las últimas décadas y que la respuesta del estado será coordinada y rápida.
El equipo de liderazgo que la acompañó fue presentado como un equipo de oro para enfrentar la nieve: Terry O’Leary, comisionado interino de la División de Seguridad Nacional y Servicios de Emergencia; Marie Therese Dominguez, comisionada del Departamento de Transporte del estado; Major General Raymond Shields, adjunto General de la Guardia Nacional de Nueva York; Bob McConnell, comandante de Tropas de la Policía del Estado; Frank Hoare, director ejecutivo de la Autoridad de la Thruway; y Jim Cable, administrador de Bomberos de la División de Seguridad Nacional y Servicios de Emergencia.
El mensaje fue claro: se debe anticipar lo peor y estar listos para actuar las 24 horas.\n\nSupuestamente la ciudad de Nueva York podría entrar en la lista de las 10 peores tormentas invernales de los últimos 150 años, según los modelos más recientes.
Las proyecciones indican que la nieve avanzará de una acumulación inicial en Downstate a cantidades mucho mayores en las próximas horas, con el riesgo de cortes de energía y perturbaciones serias en el transporte.
El alcalde de la ciudad y otros alcaldes del área han anunciado cierres escolares y interrupciones en los servicios de transporte público.\n\nSe anunció por causas de seguridad que a partir de las 16:00 se restringirá el tráfico de vehículos comerciales vacíos y de tráileres en tramos clave, y las carreteras estatales al sur de una ruta principal quedarían cerradas para camiones pesados.
Además, la conducción estará sujeta a restricciones y se recomienda a los residentes evitar viajar si no es necesario.\n\nEl sistema de transporte público ha indicado que hará esfuerzos para mantener servicios normales, pero se prevén cambios significativos. El servicio de Metro North operará con un horario de fin de semana, el Long Island Rail Road quedará suspendido a la 1 de la mañana para evitar viajes en condiciones peligrosas y la ciudad de Nueva York ha anunciado que las escuelas podrían cerrar, con signos de cierre en otras zonas de la región.\n\nEn los pronósticos se esperan nevadas intensas en la zona de la ciudad y la región de Long Island, con acumulaciones que podrían superar los 50 centímetros y acercarse a los 60 cm en áreas de Capital, Hudson Valley y la costa.
Los vientos podrían alcanzar velocidades cercanas a las de un huracán, lo que incrementaría el riesgo de caídas de ramas, fallos en el suministro eléctrico y problemas en las infraestructuras de transporte.
En la costa de Westchester y, especialmente, en la costa de Long Island, la posibilidad de crecidas costeras se mantiene alta y ya se han desplegado recursos para responder ante ese escenario.\n\nLa administración ha declarado estado de emergencia en 22 condados, con un despliegue de la Guardia Nacional y de equipos especializados para rescate y traslados.
Se mantienen disponibles más de 2,000 quitanieves y 100 vehículos para operaciones de emergencia, y se prevé la llegada de más personal si es necesario.
También se ha asegurado un stock adicional de sal y de suministros, y se ha reforzado la vigilancia de las redes eléctricas con más de 6,000 trabajadores de servicios públicos dispuestos para restablecer la energía con la mayor velocidad posible, con medidas para garantizar la seguridad de los trabajadores ante las condiciones extremas.\n\nDurante la crisis, las autoridades piden a la población que permanezca informada a través de los avisos oficiales y que evite salir de casa si no es necesario.
Se recomienda preparar kits de emergencia con mantas, linternas, baterías, cargadores de móvil, alimentos y agua. En caso de necesitar asistencia, las personas pueden enviar un texto al 333111 para recibir actualizaciones desde su condado o municipio, y desde la propia oficina de Hochul.\n\nEn un contexto histórico, la gobernadora se refirió a hechos del pasado para ilustrar la resiliencia de los neoyorquinos y recordó el milagro del hielo de 1980 y la Gran Tormenta de 1888 como hitos que han marcado la respuesta de la región ante eventos extremos.
Este marco de referencia sugiere que, pese a la severidad de la tormenta presente, la capacidad de coordinación entre agencias y la solidaridad de la población pueden marcar la diferencia.
Presuntamente estas referencias históricas pueden inspirar a la ciudadanía a mantener la calma y seguir las indicaciones oficiales para evitar pérdidas de vida y de bienes.\n\nTambién se detalla que la situación podría traer lecciones históricas sobre la gestión de emergencias y la cooperación entre agencias, con resultados que se estudian para optimizar la respuesta a futuras tormentas.
Se indica que el pronóstico de nieve se actualizará cada pocas horas y que las autoridades continuarán informando a través de canales oficiales. En resumen, la prioridad es la seguridad de las familias y de los trabajadores esenciales, y la recomendación básica para la población es quedarse en casa, estar pendiente de actualizaciones oficiales y no arriesgarse en la carretera.
Se sugiere que la gente se prepare para la posibilidad de interrupciones prolongadas y que, además, tome medidas para apoyar a los vecinos, especialmente a los mayores y a las personas con necesidades especiales.
El objetivo es minimizar la vulnerabilidad ante un evento que podría desafiar la infraestructura y los servicios, y que exige una respuesta coordinada y rápida por parte del gobierno estatal y local.