La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, detalla en una entrevista de radio su visión para reformar la inmigración, ampliar el cuidado infantil y enfrentar costos elevados, además de compartir preocupaciones sobre la relación con Canadá y las tarifas comerciales.
La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, ofreció una amplía visión de su agenda en una conversación transmitida por SiriusXM, en la que repasó desafíos y prioridades para el estado ante un panorama político y económico tenso.
Durante la charla, Hochul se mostró optimista sobre su trayectoria en el cargo y subrayó que el servicio público ha sido para ella una forma de ayudar a las familias a salir adelante.
En el plano migratorio, la jefa del Ejecutivo estatal insistió en la necesidad de reformas que, según dijo, permitan balancear seguridad y compasión.
Explicó que en Nueva York se trabajan medidas para evitar abusos y para proteger derechos constitucionales de las personas afectadas por operaciones federales, con la idea de dotar de herramientas legales para reclamar compensaciones cuando corresponda.
Sobre el concepto de ubicaciones sensibles —hogares, centros de cuidado, hospitales y similares— afirmó que, en su propuesta, esos espacios deben estar protegidos por ley estatal para evitar intrusiones y garantizar la seguridad de las familias.
Presuntamente, estas ideas están concebidas para que la ley estatal complemente la labor de las autoridades con un enfoque más humano y respetuoso de los derechos individuales.
Asimismo, Hochul señaló que está preparando un paquete de reformas para evitar que agencias federales funcionen como un dominio de un único ente; dijo que no busca desmantelar estructuras de control migratorio, sino rediseñarlas para que sirvan a la seguridad pública sin desmoralizar a comunidades enteras.
En ese marco, afirmó la necesidad de restringir la cooperación policial local con agencias federales en casos que no estén directamente vinculados a la prevención de crímenes, y lanzó la idea de un marco legislativo que haga más claros los límites entre las funciones estatales y federales.
Su equipo mencionó que parte de esas propuestas ya forman parte de iniciativas en curso, y que, si prosperan, podrían convertirse en una referencia para otros estados.
La conversación también abordó la relación con Canadá y las efectos de las tarifas comerciales. Hochul describió un tablero de costos para la economía del estado: turismo, hostelería y comercio transfronterizo han sufrido por las tarifas, y señaló que los costos para la cadena de suministro han aumentado.
En concreto, citó que los aranceles podrían haber dejado a las familias estadounidenses con un gasto adicional en el hogar de aproximadamente €1.611 por año, y señaló que en conjunto esas cargas se traducen, según estimaciones propias, en unos €12,4 mil millones para Nueva York en un solo año.
Además, indicó que los agricultores y fabricantes del estado han visto alterada su planificación por la volatilidad de los precios y la dificultad para prever insumos, especialmente en la cadena de suministro de Canadá y Ucrania.
También señaló que Canadá ha sido un socio clave para la economía regional y que, si se agravan las tensiones, podrían caer los flujos turísticos en la región fronteriza.
En septiembre pasado, Hochul calificó de clave la necesidad de encontrar soluciones que alivien a las comunidades afectadas por estas tensiones, especialmente en zonas de frontera de más de 680 millas con Canadá.
En materia social y de familia, Hochul defendió una agenda de cuidado infantil universal y de calidad como motor de la economía. Recordó su propia experiencia personal: regresaba a su profesión cuando tenía que compaginar familia y trabajo, y vivió de primera mano la necesidad de un sistema de cuidado accesible.
Anunció que Nueva York avanza hacia un programa de cuidado universal para cuatro años a nivel estatal, con acciones piloto en la ciudad de Nueva York para extender a dos años el acceso en el ámbito urbano.
En palabras de la gobernadora, la inversión en cuidado infantil no es solo un beneficio para las familias, sino un impulso directo para la productividad y el desarrollo económico.
De forma paralela, anunció medidas inmediatas para reducir costos familiares: un crédito fiscal de €920 por cada familia con un hijo menor de cuatro años, y un programa de rebate inflacionario de €368 por hogar (hasta un tope de €368), además de la cobertura de desayunos y almuerzos escolares gratuitos que, en conjunto, podrían devolver alrededor de €1.472 anuales por familia. También mencionó un recorte fiscal de la clase media y la implementación de un plan integral para ampliar la oferta de vivienda y bajar costos energéticos, con el fin de que Nueva York sea más asequible y atractiva para familias y empresas.
El mandatario habló también sobre el fortalecimiento de políticas de seguridad y empleo, y señaló su intención de trabajar con alcaldes y gobernadores para impulsar proyectos de infraestructura y desarrollo económico.
En su conversación con Obeidallah, la gobernadora recordó la importancia de la diversidad y la tradición inmigrante de Nueva York, destacando que el estado ha sido históricamente un cruce de culturas y un motor de oportunidades para quienes buscan una vida mejor.
Sobre el terreno político, Hochul hizo hincapié en que la clave para avanzar es lograr mayor estabilidad y apoyo en la Legislatura. Aseguró que su prioridad es un “nuevo pacto” que combine seguridad, derechos civiles y crecimiento económico, y subrayó que su meta es que los neoyorquinos se sientan orgullosos de las políticas que protegen a las familias, fortalecen la educación y sostienen a las comunidades.
En el cierre, dejó claro que continuará con rondas de diálogo en todo el estado para recoger opiniones y ajustar las medidas, con la mirada puesta en un Nueva York más equitativo y resiliente.
A nivel deportivo, la entrevista también se dio el tono de conversación entre aficionados, con Hochul desmarcándose de las rivalidades deportivas para enfatizar la unidad del estado.
Y, para rematar, cerró con un guiño a su equipo local: Go Bills, Go Giants. Presuntamente, estas palabras reflejan la naturaleza competitiva y el espíritu de comunidad que caracteriza a Nueva York, incluso en tiempos de desafíos económicos y tensiones políticas.