La gobernadora Hochul anunció una agenda para cortar trámites, reformar SEQRA y acelerar la construcción de viviendas y obras críticas en Nueva York, manteniendo las protecciones ambientales esenciales.

La gobernadora Kathy Hochul protagonizó hoy una mesa redonda con líderes de todo el estado para presentar su agenda Let Them Build (Permítanles construir), una serie de reformas pensadas para acelerar el desarrollo de viviendas e infraestructuras y, a la vez, reducir los costes para las familias.

Todo ello forma parte de su discurso sobre el Estado del Estado de 2026. La idea central es clara: eliminar cuellos de botella burocráticos que han encarecido y retrasado proyectos clave, pero sin renunciar a las protecciones ambientales que son necesarias para cuidar el agua, el aire y nuestros recursos naturales.

En esencia, Hochul propone cambios concretos a la Ley de Revisión de la Calidad Ambiental del Estado (SEQRA) y acciones ejecutivas para acelerar categorías de proyectos críticos que, según diferentes evaluaciones, no generan impactos ambientales significativos.

Con estas medidas se busca que las comunidades puedan ver materializarse más rápido la vivienda que necesitan las familias trabajadoras y las infraestructuras de agua potable, guarderías y parques que toda localidad demanda.

La gobernadora ha subrayado que, durante demasiado tiempo, la burocracia ha puesto trabas a proyectos que las comunidades ya han aprobado. En sus palabras: cuando una comunidad aprueba proyectos de vivienda o infraestructuras críticas, como el suministro de agua o guarderías, deberá poder avanzar hacia la construcción con mayor agilidad.

El objetivo es claro: recuperar la ambición de Nueva York para construir, hacer las cosas más fáciles y al mismo tiempo mantener las salvaguardias ambientales esenciales.

Entre los participantes de la mesa redonda se encontraban figuras de distintos ámbitos, como alcaldes y directivos de asociaciones y entidades locales, lo que refleja el interés en que estas reformas lleguen a diferentes rincones del estado.

Hoy en día, cuesta mucho avanzar con grandes proyectos en Nueva York: según el análisis, pueden tardar hasta un 56% más en el estado desde la fase conceptual hasta la primera piedra en comparación con estados afines.

Esto eleva los costes y, en un contexto de crisis de vivienda, la solución parece simple pero determinante: hacer la construcción más rápida y a precios más bajos.

El propio informe apunta que el exceso de trámites podría aumentar el costo de una vivienda en la ciudad de Nueva York en hasta 82.000 dólares, un incremento que pesa especialmente en hogares con ingresos modestos. De igual modo, las exigencias onerosas y redundantes frenan inversiones necesarias en infraestructura de agua, centros de cuidado infantil y parques.

Con la propuesta de Hochul, se busca acelerar el desarrollo de viviendas eximiéndolas de la revisión SEQRA cuando no generen impactos ambientales significativos, sin tocar las normativas locales de zonificación ni otros permisos estatales y locales.

Para acogerse a la exención, las viviendas deben estar ubicadas fuera de zonas de inundación, y deben cumplir, en todo caso, con requisitos básicos sobre uso del agua, calidad del aire y protección de recursos naturales.

A lo largo de años y en más de mil proyectos, la experiencia demuestra que la mayor parte de estos desarrollos no provocó impactos ambientales relevantes, aunque sí estuvieron sujetos a trámites largos y costosos.

Además, la propuesta de la Gobernadora apunta a un paquete de reformas para infraestructuras críticas: eximir de revisión SEQRA a infraestructuras de Agua Limpia, Infraestructura Verde (gestión de aguas pluviales basada en la naturaleza), Parques y Senderos, y Centros de Cuidado Infantil cuando estén ubicados en áreas previamente intervenidas.

Estas exenciones no deben ponerse en riesgo terrenos no intervenidos ni recursos naturales; al contrario, buscan proteger mejor los entornos en los que se encuentran y reducir el impacto de la expansión urbana descontrolada.

Para garantizar una ejecución más rápida, Hochul propone plazos claros para las declaraciones de impacto ambiental y la rendición de cuentas, simplificar las declaraciones de impacto para categorías clave, modernizar los procesos de obtención de permisos y, además, crear una nueva academia de permisos para acompañar a las comunidades en el trámite de estas autorizaciones.

Históricamente, la SEQRA nació en un marco de creciente sensibilidad ambiental durante las décadas de los 70 y 80; está diseñada para evaluar los posibles efectos de las acciones del estado y de los gobiernos locales.

Los defensores de estas reformas sostienen que, si se aplica con rigor, se pueden mantener las protecciones necesarias mientras se reduce la lentitud de la burocracia.

Los críticos, en cambio, advierten que menos revisión podría devenir en riesgos si no se vigilan adecuadamente los impactos.

La gobernadora defiende que estas medidas no eliminan normas de protección, sino que simplifican procesos y priorizan la entrega de viviendas y servicios que la gente necesita, especialmente cuando los precios y la escasez de vivienda presionan los presupuestos familiares.

El objetivo final es claro: una Nueva York más asequible y sostenible, con desarrollo responsable que beneficie a comunidades enteras, sin perder de vista la calidad ambiental.

En definitiva, Let Them Build propone un cambio de velocidad en la Administración: menos trabas para quienes ya cumplen con los requisitos y, a la vez, un marco de control para no comprometer los recursos que son la base de nuestro entorno.