La gobernadora Hochul anunció el inicio de una transformación clave del Damrosch Park y la cara occidental del Lincoln Center, con un nuevo escenario al aire libre, más zonas verdes y acceso público ampliado, previsto para 2028.
La gobernadora Kathy Hochul anunció este jueves el inicio de una iniciativa que cambia por completo la forma en que se vive y se accede a la cultura en el corazón de Nueva York.
Se trata de la Lincoln Center West, una operación respaldada por la Stavros Niarchos Foundation (SNF) que busca renovar Damrosch Park y, sobre todo, transformar la cara oeste del campus del Lincoln Center for the Performing Arts para que sea más abierto, inclusivo y útil para los vecinos.
Con una inversión de 10 millones de dólares de fondos estatales, el proyecto se propone convertir la zona en un espacio público ejemplar: un escenario exterior moderno, más zonas verdes y mejoras significativas en la calle Amsterdam Avenue, de modo que la experiencia cultural no esté limitada a los grandes teatros sino que invada las calles y los jardines de la zona.
La apertura está prevista para el verano de 2028, cuando el conjunto esté listo para recibir a residentes y visitantes de forma gratuita o a costos muy reducidos.
El eje central de la remodelación es un nuevo recinto al aire libre que, cuando esté terminado, será capaz de acoger eventos de alta calidad para audiencias de hasta 2.000 personas, sin coste para el público en la mayor parte de la programación. Este escenario, bautizado provisionalmente como The Baron Theater, sustituirá al actual Guggenheim Bandshell y funcionará como punto de encuentro para actuaciones gratuitas durante todo el año, lo que refuerza la misión de Lincoln Center de ser un espacio para todos.
Además, la obra retirará el muro que hoy limita la campus con Amsterdam Avenue, abriendo la entrada al vecindario y generando nuevos puntos de acceso, jardines y zonas de descanso, con un incremento notable de árboles (aproximadamente un 50% más en el conjunto).
La planificación ha sido fruto de un proceso participativo con la comunidad: se llevaron a cabo miles de interacciones y reuniones, y se recogieron aportaciones de vecinos de NYCHA, estudiantes de escuelas cercanas y representantes de órganos vecinales.
El resultado, aseguran, es un plan que escucha a la gente y que sitúa a la cultura como motor de convivencia y orgullo cívico. En paralelo a estas mejoras, el proyecto incluye mejoras de la pavimentación y de las aceras a lo largo de Amsterdam Avenue, además de una mejor entrada auxiliar para la Biblioteca Pública de Nueva York para las Artes Escénicas y una circulación más fluida entre la calle Amsterdam y la estación de metro West 65th Street/Broadway.
Este esfuerzo forma parte de una campaña de capital de más de 335 millones de dólares que ya está prácticamente cerrada gracias a la colaboración entre fundaciones, donantes privados, la Junta Directiva del Lincoln Center y el respaldo público de Estado y Ciudad.
Se estima que la obra generará alrededor de 3.640 puestos de trabajo durante la fase de construcción, con un pico de unos 230 trabajadores diarios a finales de 2027.
La remodelación también pretende rendir homenaje a la historia del barrio de San Juan Hill, una comunidad afrodescendiente y latina que existió donde ahora está el Lincoln Center.
El proyecto incluye la apertura de una nueva visión artística que honra ese pasado. En ese marco, recientemente se dio a conocer el mural The Future We Create, de Vanesa Álvarez y Derval Fairweather, que representa figuras históricas del barrio junto a residentes actuales, y que se puede contemplar a lo largo de Amsterdam Avenue y la 62nd Street.
Además, la iniciativa refuerza el compromiso de Lincoln Center con programación gratuita y accesible para todos los neoyorquinos. Desde 2022, el festival Summer for the City atrae a más de un millón y medio de personas cada verano con cientos de actos gratuitos y una participación de numerosos artistas en los distintos recintos del campus de 16 acres.
También se mantiene el programa NYCHA Neighbors Pass, que facilita la entrada preferente a espectáculos gratuitos y a reservas anticipadas para más funciones para residentes de Amsterdam Houses y Amsterdam Addition.
En palabras de la propia Hochul, estas medidas demuestran que Nueva York sigue invirtiendo en una infraestructura cultural de alto nivel que atrae talento, oportunidades y turismo, al tiempo que abre la ciudad a quienes viven aquí día a día.
Funcionarios estatales y municipales destacan que el Lincoln Center West no sólo moderniza instalaciones, sino que crea una experiencia única para el barrio y para toda la ciudad, manteniendo a Lincoln Center como un referente global, pero más cercano a la gente que lo rodea.
En resumen, el proyecto no es solo una reforma de una infraestructura cultural: es una apuesta de futuro que busca convertir a Upper West Side en un ejemplo de convivencia entre arte de primer nivel y vida cotidiana de los vecinos, con apertura de espacios, empleo y más opciones culturales para todas las edades y gustos, sin perder de vista la memoria y la historia del lugar.