El gobierno de Alberta propone la Enmienda a la Ley de Protección Animal (Bill 22) para definir con mayor claridad el maltrato y ampliar la capacidad de las autoridades para inspeccionar lugares como guarderías de mascotas, aumentando las penas y permitiendo órdenes de prohibición entre provincias.

En Alberta, el gobierno anunció que está preparando una revisión de su marco legal para el bienestar de los animales mediante la Ley de Protección Animal, en lo que se conoce como Bill 22.

Este proyecto llega después de dos décadas sin cambios profundos y busca aclarar qué se considera 'malestar' de un animal y cómo las autoridades pueden intervenir para evitarlo.

Entre los cambios clave está la ampliación de las inspecciones. No solo se vigilarán más lugares, sino que las inspecciones ahora incluirán también instalaciones de hospedaje de mascotas, peluquería y otros servicios donde haya animales a cuidar.

De esta forma, el Estado busca detectar tempranamente situaciones de abandono o negligencia que antes quedaban fuera del radar.

En cuanto a sanciones, el proyecto propone subir notablemente las multas: la multa máxima pasaría de 20.000 a 250.000 dólares canadienses y se prevén penas de cárcel de hasta 12 meses para infracciones graves. Además, se ampliaría la autoridad de las fuerzas del orden para intervenir o sacar a un animal de condiciones peligrosas, cuando sea necesario.

El ministro de Agricultura e Irrigación, RJ Sigurdson, ha explicado que estas enmiendas fortalecerán la responsabilidad y la disuasión, enviando un mensaje claro a la sociedad: los animales importan y merecen la protección plena de la ley.

El proyecto también contempla que las órdenes de prohibición emitidas por otros parlamentos provinciales puedan ser aplicadas en Alberta, una competencia que, según la Alberta SPCA, convertirá a la provincia en la primera en Canadá en ejecutar ese tipo de medidas entre provincias.

Leanna Niblock, directora ejecutiva de la Alberta SPCA, añadió que permitir que nuestros agentes de paz actúen frente a infractores reincidentes y a malos actores, sin importar dónde coloque un animal en riesgo, reforzará la rendición de cuentas y la disuasión ante el maltrato.

Los cambios llegan en un contexto reciente de casos de maltrato. En 2025, dos mujeres fueron acusadas tras una investigación a gran escala en el noroeste de Alberta. En ese operativo, se rescataron y se entregaron más de 300 animales de dos refugios, In The Woods, ubicados en Marie Reine y en el Distrito Municipal de Smoky River.

Es un indicio de que las autoridades ya estaban viendo la necesidad de un marco legal más contundente para prevenir el sufrimiento animal.

Históricamente, Alberta ya contaba con la Ley de Protección Animal, pero el texto vigente no había sido modernizado en 20 años. Con Bill 22, el gobierno quiere alinear la provincia con enfoques más modernos de bienestar animal y reforzar el papel de las comunidades, las ONG y las fuerzas de seguridad en la defensa de los animales, al tiempo que brinda herramientas a los refugios para supervisar mejor la situación de los animales que llegan a sus instalaciones.

La enmienda a la Protección Animal, si se aprueba, transformará la forma en que se actúa ante el abandono, el maltrato y el descuido, con la finalidad de evitar sufrimientos innecesarios y de proteger a los animales desde las primeras señales de peligro.

Para asociaciones defensoras y ciudadanos, es un paso esperado hacia una mayor responsabilidad de dueños, responsables de refugios y operadores de servicios para mascotas, y una señal clara de que en Alberta la vida de los animales tiene un estatus más protegido.