El gobierno indio ha anunciado que su plan de incentivos a la producción (PLI) ha generado más de 1,4 millones de puestos de trabajo y ha atraído inversiones por valor de 2,4 billones de rupias. Te lo contamos todo de forma sencilla.
El gobierno de la India ha soltado una bomba de noticias buenas para su economía: su famoso plan de ayudas a la industria, conocido como PLI (Programa de Incentivos a la Producción), está dando unos resultados que quitan el hipo.
Según han declarado en el Parlamento, hasta marzo de 2026 este programa ha logrado atraer inversiones reales de más de 2,4 billones de rupias (algo así como 27.000 millones de euros), ha generado más de 1,4 millones de puestos de trabajo (directos e indirectos) y ha disparado las exportaciones hasta los 15,2 billones de rupias (unos 170.000 millones de euros).
Pero, ¿qué es eso del PLI? Pues verás, es un sistema que puso en marcha el gobierno indio hace unos años para fomentar que las empresas produjeran dentro del país, en lugar de importar de fuera.
Básicamente, si una empresa fabrica en India y cumple ciertos objetivos de producción, el gobierno le da una ayuda económica. Es como si el Estado dijera: «Si produces aquí, te echamos una mano». Y parece que la jugada les ha salido redonda.
El plan se lanzó con un presupuesto aprobado de 1,91 billones de rupias, pero ya ha movilizado mucho más dinero en inversiones. Y no solo eso, las exportaciones han pasado de 4 billones de rupias en el año fiscal 2024 a 6,5 billones en 2025, y de ahí a los 15,2 billones en 2026.
Casi se cuadruplican en tres años. Eso demuestra que India se está metiendo de lleno en las cadenas globales de suministro, algo que antes hacían sobre todo China y otros países.
Ahora bien, ¿qué sectores están aprovechando este chollo? Pues el que más inversión ha atraído es el de los paneles solares fotovoltaicos de alta eficiencia, con más de 64.000 millones de rupias. Le siguen la industria farmacéutica (45.000 millones), la automoción y sus componentes (44.000 millones), el acero especial (23.800 millones) y la fabricación de electrónica a gran escala (20.500 millones). En electrónica, los resultados son espectaculares: la producción de teléfonos móviles se ha multiplicado por 2,4 desde que empezó el PLI, y ahora casi el 99,2% de los móviles que se venden en India se fabrican allí.
Las importaciones de móviles han caído un 77%.
Para que te hagas una idea, esto no es un plan cualquiera. Es una estrategia a largo plazo que empezó con el gobierno de Narendra Modi, con el famoso «Make in India». Pero el PLI vino a darle un empujón extra con incentivos directos. Y los datos demuestran que funciona. Claro, siempre hay críticos que dicen que estas ayudas distorsionan el mercado, pero viendo los números, a la India le está yendo de cine.
¿Y qué pinta España aquí? Pues mira, en España también tenemos ayudas a la industria, pero no con este nivel de ambición. Quizá nuestros políticos deberían echar un ojo a cómo lo hace India, un país que muchos consideraban subdesarrollado y que ahora está fabricando desde móviles hasta medicamentos.
Si ellos pueden, ¿por qué no nosotros? El caso es que el PLI indio es un ejemplo de cómo un gobierno puede impulsar la producción nacional, crear empleo y reducir dependencia del exterior.
Y todo ello sin complejos.
En resumen, India ha dado un puñetazo encima de la mesa. Con 1,4 millones de empleos y una inversión que no para de crecer, demuestra que las políticas industriales bien hechas funcionan. Ojalá sirva de lección para otros países, incluida España.