Un cachorro de oso negro rescatado tras sufrir quemaduras severas durante un incendio cerca de Dawson Creek, BC, avanza en su recuperación en Smithers y podría ser reintroducido al hábitat natural en verano.

Un cachorro de oso negro rescatado tras sufrir quemaduras severas a fines de diciembre continúa su proceso de recuperación en Smithers, en la Columbia Británica.

El animal fue hallado herido mientras hibernaba en una pila de restos que se había incendiado cerca de Dawson Creek y ahora recibe cuidados en un santuario local.

Con el paso de las semanas, los cuidadores informan avances alentadores, y permanece la esperanza de que pueda ser liberado de nuevo en su hábitat natural durante el verano.

La evaluación inicial indicó quemaduras significativas en las patas, la cara y la espalda. Tras su rescate, el cachorro fue trasladado primero a Prince George y luego a Smithers, tras una fase de calentamiento inicial en una caja durante un recorrido de unas nueve horas.

En Smithers, la organización Northern Lights Wildlife Society continúa a cargo de su atención, y ha destacado que, si bien la evolución ha sido positiva, el proceso de tratamiento conservará su ritmo durante varias semanas más.

Al poco tiempo, el cachorro recibió el nombre Valkyrie, nombre que se le dio públicamente poco después de su llegada a la instalación. La responsable Angelika Langen, cofundadora y directora de la sociedad, explicó que la curación de la cara avanza de forma favorable, aunque las patas requieren más tiempo.

Se aplican cremas y vendajes para favorecer la curación y prevenir infecciones; además, se ha comunicado que la ubicación de los vendajes se mantiene gracias al uso de cinta adhesiva, una medida que facilita el cuidado diario.

El objetivo a medio plazo es la posibilidad de regresar al entorno silvestre durante el mes de junio, siempre que su estado siga siendo adecuado. Valkyrie es descrito como el cub joven del año anterior, nacido a principios de 2025, y se irá integrando de forma gradual a los otros osos que conviven en la instalación conforme va mejorando.

Entre las particularidades de la historia, las autoridades y los voluntarios señalan que es común que hibernantes osos hagan madrigueras en pilas de desechos vegetales que, en ciertos casos, son quemadas por trabajadores sin percatarse de la presencia de un animal adentro.

Este factor subraya las complejidades de la conservación en áreas con actividad humana y subraya la necesidad de prácticas más seguras para la fauna silvestre.

La voluntaria Renata Debolt fue la primera en localizar al oso enterrado bajo la nieve, cerca de Dawson Creek, el 20 de diciembre. Después del hallazgo, Valkyrie fue transportada a Smithers para recibir atención especializada y vigilancia continua. El traslado, realizado con sumo cuidado, representó una ruta de casi 9 horas que permitió que el animal recibiera atención médica y fisioterapéutica temprana.

La historia de Valkyrie se inserta dentro de un esfuerzo sostenido por parte de refugios y organizaciones de conservación en la Columbia Británica para atender a fauna herida y, cuando es posible, devolverla a su entorno natural.

Aunque cada caso es distinto, los programas de rehabilitación para osos suelen combinar atención médica, manejo del dolor, control de infecciones y, a medida que se estabilizan, estrategias para su eventual reinserción en la vida silvestre.

En Smithers, la esperanza de cara a junio se mantiene firme, siempre bajo la premisa de que la salud del cachorrito permita una transición segura y sostenible a la vida silvestre.