La agencia espacial india comunicó que, antes de la misión tripulada Gaganyaan, se lanzarán tres misiones sin crew para afianzar las capacidades operativas. El objetivo es asegurar el trabajo en equipo entre cohete, nave, comunicaciones y controles, con aprendizajes que sirvan también para la industria nacional.

Bengaluru, 8 de abril. El presidente de ISRO, V. Narayanan, explicó a la prensa que, antes de la misión tripulada Gaganyaan, la agencia tiene en marcha un plan claro: lanzar tres misiones no tripuladas para preparar todo lo necesario para enviar a humanos al espacio.

No hay fechas definitivas aún, dijo, pero la intención es mantener el calendario en marcha y dar los próximos pasos cuando se tenga la seguridad y la logística afinadas.

En la inauguración de una conferencia internacional sobre operaciones de misiones de naves espaciales, Narayanan subrayó que, en asuntos de exploración, la parte operativa es tan crucial como el propio despegue.

La idea es que la primera misión sin tripulación ya esté en proceso y que, poco a poco, se vayan despejando los detalles para las siguientes.

La explicación del directivo no termina ahí. Explicó que la operación de una misión espacial no se reduce a lanzar un cohete y punto: hay que mantener la comunicación, el control y la supervisión durante mucho tiempo después de que el cohete se vaya.

En palabras simples, aunque el cohete sólo esté en el aire unos 20 o 25 minutos, la gestión de la misión debe continuar durante años. Esto se parece a lo que ocurre con satélites de telecomunicaciones que pueden operar durante 15 años o más; la diferencia es que aquí hay que hacer frente a posibles situaciones nuevas cada día, y para eso se necesita una estructura de misión operativa muy sólida.

Como ejemplo de experiencia, Narayanan recordó la trayectoria de la misión Mars Orbiter (Mangalyaan). Según sus palabras, para que esa misión funcionara hubo que mantener una campaña de operaciones orbitales de casi un año; esa experiencia, dijo, sirve para entender mejor qué se debe hacer cuando se pasa a misiones con seres humanos a bordo.

En el terreno humano, el dirigente señaló que los retos son aún mayores: primero hay que lograr que la lanzadera esté lista para uso humano, y luego desarrollar sistemas de escape de emergencia, control ambiental y de vida, junto con la interfaz entre la persona y la máquina, y el software que maneja todo el conjunto.

Durante el acto, Narayanan añadió que la conferencia contará con alrededor de 400 ponencias sobre diferentes aspectos de las operaciones de misión.

Esto, según él, será de gran utilidad para estudiantes, empresas emergentes y los ingenieros que trabajan en este ámbito, ya que permite compartir avances, errores y soluciones.

En ese sentido, el presidente de ISRO situó la conversación en un marco internacional: la experiencia de otras agencias, como la NASA con su programa Artemis II, ofrece referencias sobre los desafíos técnicos y la magnitud de la inversión necesaria para lograr misiones seguras y exitosas alrededor de la Luna.

En conjunto, el anuncio de ISRO muestra una estrategia clara: avanzar con misiones no tripuladas para consolidar una capacidad operativa que permita, cuando llegue el momento, una tarea humana ambiciosa y segura.

No es solo un ensayo. Es una forma de certificar equipos, mejorar procesos y fortalecer una industria espacial nacional que busca consolidarse como referente regional. Aunque las fechas siguen pendientes, cada paso de este plan refuerza la idea de que India quiere contar con una operación de misión estable y confiable, capaz de sostenerse durante toda la vida útil de cada proyecto y de responder con rapidez ante cualquier desafío que surja en el espacio.