Un astronauta de la misión SpaceX Crew-11, Mike Fincke, fue evacuado por motivos médicos desde la Estación Espacial Internacional, en un hecho que NASA describe como la primera evacuación médica en 65 años de vuelos humanos. La nota reconstruye los hechos y añade contexto histórico.

Ya no quedan dudas sobre cuál astronauta recibió atención médica a bordo de la Estación Espacial Internacional el mes pasado, lo que llevó a NASA a realizar su primera evacuación médica.

El astronauta Mike Fincke, de 58 años, se identificó este miércoles como la persona que requirió ayuda, en un comunicado oficial emitido por NASA. “El 7 de enero, mientras estaba a bordo de la ISS, experimenté un evento médico que requirió la atención inmediata de mis increíbles compañeros,” señaló Fincke.

Aseguró que se encuentra “muy bien” y que continúa con el proceso de readaptación después del vuelo, sin especificar cuál fue la dolencia.

Fincke formaba parte de la tripulación SpaceX Crew-11, junto a la astronauta Zena Cardman, la japonesa Kimiya Yui y el cosmonauta Oleg Platonov. Aunque en su momento las autoridades calificaron la situación como estable, la gravedad de la incidencia fue suficiente para truncar la misión y permitir que Fincke recibiera diagnósticos y tratamiento en la Tierra, lo que constituyó la primera evacuación médica de NASA en 65 años de vuelos humanos.

Con ello, quedaron tres tripulantes para mantener la ISS operativa —un estadounidense y dos cosmonautas rusos— y NASA decidió pausar caminatas espaciales y reducir las actividades de investigación hasta la llegada de una nueva tripulación a principios de este mes.

En el momento, la NASA no divulgó cuál de los cuatro astronautas estaba enfermo ni el diagnóstico preciso. En enero, Fincke dijo a los periodistas que a bordo se utilizó el ecógrafo de ultrasonidos en varias ocasiones para revisar cambios en el cuerpo mientras estaban en ingravidez, y que ese equipo resultó especialmente útil cuando surgió la emergencia el 7 de enero, un día antes de la caminata espacial planificada que fue cancelada de forma abrupta.

"Realmente ayudó", comentó, e indicó que debería haber un ecógrafo disponible en todas las futuras misiones.

En la declaración de este miércoles, Fincke agradeció a sus compañeros por su profesionalidad y dedicación, así como al personal médico de un hospital cercano a San Diego, donde la tripulación hizo amerizaje tras su reentrada y fue trasladada para continuar la recuperación.

“El viaje espacial es un privilegio increíble y, a veces, nos recuerda cuán humanos seguimos siendo”, afirmó.

Más allá de la historia específica, este episodio se suma a los antecedentes de la historia de la ISS, un complejo de cooperación internacional que desde 1998 ha unido a Estados Unidos, Rusia, Europa, Japón y Canadá.

La tripulación de Crew-11 forma parte de los esfuerzos de la NASA para mantener la operación de la estación y avanzar en la exploración, además de los planes de Artemis II, que buscan regresar al ser humano a la superficie lunar.

En años recientes, las misiones de apoyo a la ISS han visto un fortalecimiento de las tecnologías de diagnóstico a bordo y de los procedimientos para emergencias médicas, con un énfasis creciente en la telemedicina y el cuidado a larga distancia desde la Tierra.

La experiencia de Fincke y su equipo podría influir en futuros protocolos, especialmente en lo que respecta a la respuesta rápida ante eventos médicos que podrían afectar a expediciones de varios meses.

Nota: la cobertura original no reportó montos monetarios, por lo que no se realizaron conversiones de precios a euros en esta versión.