Una explosión durante una prueba de motor de la nave New Glenn de Blue Origin en Cape Canaveral dejó el cohete en llamas y sin víctimas. Este artículo ofrece lo sucedido y un contexto histórico para entender el momento de Blue Origin frente a SpaceX y la NASA.
Un cohete orbital no tripulado de Blue Origin explotó en la plataforma de Cape Canaveral en Florida durante una prueba de encendido de motores el jueves por la noche.
El vehículo, llamado New Glenn, alcanzó una altura de unos 98 metros y dejó una columna de fuego y humo visible desde la costa. Este incidente representa un revés importante para el proyecto espacial de Jeff Bezos, que intenta cerrar la brecha con SpaceX de Elon Musk.
No hubo víctimas, según las autoridades del Cape Canaveral Space Force Station. Aún no está clara la causa de la explosión y los equipos de seguridad trabajan para determinar qué falló en la prueba previa a un lanzamiento de satélites que estaba previsto para la próxima semana.
La New Glenn es un cohete de gran tamaño que Blue Origin ha diseñado para misiones de gran carga útil y para futuros envíos de satélites y misiones lunares.
Esta fue la tercera misión de la plataforma y su objetivo era poner en órbita una constelación de satélites para internet de Amazon, conocida como Leo.
La empresa había dejado la plataforma en abril tras un fallo en un motor que provocó que el cohete desviara un satélite de la órbita prevista.
En el marco de Artemis, la NASA ha destacado que la exploración espacial es extremadamente exigente y que informará si hay impactos en el programa lunar.
Recientemente la agencia otorgó a Blue Origin un contrato de cientos de millones para lanzar dos vehículos de exploración lunar en los próximos años.
Por la noche, las casas cercanas en Cape Canaveral y Cocoa Beach se sacudieron y muchos vecinos subieron a redes sociales para mostrar imágenes de la bola de fuego anaranjada que iluminó el cielo.
La New Glenn, que mide unos 98 metros de altura, debutó en 2025 y recibió ese nombre en homenaje al astronauta John Glenn, el primer estadounidense en orbitar la Tierra.
Es considerablemente más grande y potente que el cohete New Shepard, con el que Blue Origin ha hecho vuelos turísticos a la frontera del espacio desde Texas.
El lanzamiento de la New Glenn iba a ser seguido por un despegue de la United Launch Alliance Atlas V para poner en órbita los satélites de Amazon Leo, y desde la ULA aclararon que la explosión no debería afectar esa misión ni otros lanzamientos desde otras plataformas.
El empresario SpaceX, Elon Musk, ofreció sus condolencias a Blue Origin y deseó una pronta recuperación del equipo. En su historia, SpaceX ha conocido también accidentes de cohetes, lo que añade una perspectiva de que estas pruebas son parte de un camino cargado de riesgos.
En definitiva, la caída de la New Glenn subraya lo difícil que es desarrollar cohetes capaces de levantar cargas pesadas y lanzar misiones a la luna.
Blue Origin se compromete a reconstruir lo que haga falta y a volver a volar, convencidos de que esta clase de esfuerzos valen la pena para impulsar la exploración espacial y las tecnologías que podrían transformar las comunicaciones y la investigación en el siglo XXI.