La Agencia Espacial Canadiense (CSA) ha cancelado el ambicioso rover lunar que iba a alunizar en el polo sur. El proyecto, anunciado en 2022 y desarrollado por Canadensys, habría marcado la primera misión de este tipo para Canadá.

Una noticia que cambia el guion de la exploración lunar en Canadá: la Agencia Espacial Canadiense (CSA) ha cancelado la misión del rover lunar que estaba en pleno desarrollo.

El proyecto, anunciado en 2022, habría supuesto la primera misión de este tipo para Canadá y habría contado con Canadensys como fabricante y con un lanzador comercial de Firefly Aerospace para poner el rover en la superficie de la Luna.

El rover habría aterrizado en la región polar sur de la Luna, un área de gran interés por la posible presencia de agua helada que podría apoyar futuras misiones tripuladas y la construcción de infraestructuras.

Además, se situaba como un hito científico previo a Artemis IV, la misión que planea devolver a los humanos a la superficie lunar.

La noticia de la cancelación la adelantó SpaceQ. El responsable principal del proyecto era Gordon Osinski, geólogo planetario de Western University, quien afirmó haberse enterado de la decisión hace aproximadamente un mes y la calificó como devastadora.

Según él, habría sido una de las misiones más emocionantes de la historia espacial de Canadá y habría permitido que Canadá realizara por primera vez una misión de rover sobre la superficie de otro cuerpo celeste.

El plan original previó que el rover viajara a la Luna a bordo de un lanzador privado de Firefly Aerospace, una solución que forma parte del programa Lunar Exploration Accelerator Program (LEAP) de la CSA.

A partir de ahí, el equipo científico, formado por unas 50 personas de Canadá y otros países, podría haber seguido su investigación durante los años de vigencia de sus becas, además de ganar experiencia práctica para orientar futuras decisiones científicas de misiones.

El CSA indicó que sigue comprometido con la exploración profunda y la exploración de la superficie lunar, y que maximizará el valor de lo ya invertido en el proyecto.

También señaló que las capacidades y el know-how en robótica móvil podrían emplearse en otras misiones, como el lunar rover de utilidades, y servirían para fines comerciales.

Sobre la respuesta de Canadensys, la empresa no respondió de forma inmediata a CBC News al cierre de esta edición. Osinski sostuvo que espera que el trabajo del equipo siga vivo de alguna manera, porque se ha construido un equipo de ciencia alrededor de la misión.

He dicho que ha sido un orgullo haber reunido a tantas mentes brillantes; hemos logrado mucho, aseguró.

Un poco de contexto histórico: Canadá ya es pionero en robótica espacial gracias a programas como el Canadarm y el Canadarm2, brazos robóticos que ayudaron a ensamblar y mantener la Estación Espacial Internacional y que demuestran la capacidad canadiense para liderar proyectos de cooperación internacional.

Aunque este rover no vea la luz, la experiencia acumulada en universidades, laboratorios y empresas vinculadas a la CSA podría alimentar futuras misiones, ya sean rovers de exploración, módulos de utilidad lunar o sistemas de movilidad robótica para usos comerciales y científicos.

En el marco de la exploración lunar, también hay un pulso internacional: Artemis II, la misión que llevará a cuatro astronautas alrededor de la Luna e incluirá a un astronauta canadiense, Jeremy Hansen, está prevista para principios de abril.

A la espera de esa operación, la cancelación del rover canadiense recuerda que la ruta a la Luna es larga, con altibajos y decisiones que pueden cambiar el curso de la historia.

Aun así, el ecosistema científico y tecnológico canadiense continúa activo, preparado para adaptarse y seguir aportando valor a la exploración del sistema solar.