La NASA mantiene la misión Artemis II con lanzamiento entre el 1 y el 6 de abril de 2026, tras retrasos y pruebas clave. El artículo describe la tripulación, la preparación y el contexto histórico del programa lunar.

La NASA informó hoy que Artemis II, la misión tripulada destinada a orbitar la Luna, continúa en ruta para un lanzamiento que podría ocurrir como temprano el 1 de abril de 2026, con una ventana que podría extenderse hasta el 6 de abril.

Después de múltiples retrasos, los responsables indicaron que la Flight Readiness Review (FRR) concluyó de manera favorable y que, de persistir el estado de preparación, se podría avanzar hacia la misión si se terminan los ajustes finales pendientes.

El equipo de Artemis II viajará alrededor de la Luna con tres astronautas de la NASA: Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, acompañados por el astronauta canadiense Jeremy Hansen.

La tripulación deberá permanecer en aislamiento a partir del 18 de marzo y luego viajará al Kennedy Space Center el 27 de marzo para las operaciones finales y los preparativos de lanzamiento.

La NASA añadió un día adicional a la ventana, de modo que el lanzamiento puede ocurrir entre el 1 y el 6 de abril.

El desarrollo de Artemis II depende del cohete Space Launch System (SLS) y de los sistemas de apoyo. El SLS se llevó a la plataforma en enero para un intento planificado en febrero, pero primero se realizó una Wet Dress Rehearsal (ensayo de llenado en seco) que reveló fugas de hidrógeno.

Más tarde, se detectó un problema de flujo de helio hacia los motores de la etapa superior, lo que llevó al regreso del cohete al Vehicle Assembly Building para próximos arreglos y posposición del lanzamiento.

Después, la NASA trabajó para resolver las fallas, instalando baterías y planificando nuevas pruebas del sistema de terminación de vuelo, entre otros chequeos de seguridad, para garantizar que la misión pueda avanzar cuando las condiciones lo permitan.

NASA ha seguido adelante con las correcciones necesarias para asegurar que, si el equipo y la arquitectura cumplen con las pruebas, la salida se pueda realizar dentro de la ventana prevista.

Además, se añadió un día extra para contemplar ajustes de última hora.

En contexto histórico, Artemis I, una misión no tripulada llevada a cabo en 2022, abrió el camino para las operaciones humanas en el entorno lunar.

Artemis II marcará la primera misión tripulada de este programa, probando la capacidad de la tripulación para orbitar la Luna y validar sistemas críticos antes de cualquier intento de alunizaje en misiones futuras.

En años recientes, se han discutido cambios en el plan de Artemis III para centrarse en pruebas de integración y acoplamiento con futuros módulos lunares, con la participación de proveedores privados que han desarrollado tecnologías para el programa.

En términos de costos y financiación, el programa Artemis tiene un presupuesto estimado en torno a 93.000 millones de dólares hasta 2025, lo que, con un tipo de cambio aproximado, sería de alrededor de 85,5 mil millones de euros. El cohete SLS para cada intento de lanzamiento ha sido estimado en unas 4,1 mil millones de dólares, es decir, aproximadamente 3,8 mil millones de euros, cifras que reflejan la magnitud de la inversión pública en la exploración lunar y el desarrollo de tecnologías asociadas.

Con este marco, la NASA subraya que se trata de una misión de prueba y que, a pesar de los riesgos inherentes, el equipo y la tecnología están listos para enfrentarlos.

El objetivo es validar la capacidad de las naves para transportar a los astronautas alrededor de la luna y sentar las bases para futuras misiones de exploración y de posible alunizaje, avanzando en la presencia humana sostenible en el entorno lunar.