Huxley, un cuervo rescatado en Prince George, se ha convertido en embajador de Good Caws Crow Rescue al imitar estornudos y repetir su nombre. Una historia que muestra la inteligencia de los corvidos y la labor de rescate en la Columbia Británica.

En Prince George, una historia curiosa está llamando la atención de vecinos y amantes de la fauna: Huxley, un cuervo rescatado que vive en Good Caws Crow Rescue, se ha convertido en la estrella no oficial del refugio por su particular forma de mostrar personalidad.

Este ave llegó al centro en 2023, cuando era un polluelo y, por una caída, quedó incapacitado para volar. Ahora es un residente permanente y, además de recibir cuidados, se ha ganado el papel de embajador de la ONG que se dedica a rescatar y rehabilitar aves como cuervos, grajos y urracas en la región de Prince George.

La historia de Huxley se ha hecho viral gracias a que no solo imita estornudos con un énfasis teatral, sino que también repite frases propias y juega con juguetes que chirrían.

Dayna Slater, fundadora de Good Caws Crow Rescue, explica que el truco de Huxley nació apenas llegó al refugio: el cuervo se aferró a un estornudo “dramatizado” y, desde entonces, lo practica a diario.

Es común verlo en videos donde, entre estornudos, se toma un momento para decir su nombre y luego explorar su entorno con curiosidad.

Huxley no está solo en el refugio: la organización cuida actualmente a unas 20 aves, entre ellas 10 grajos, dos cuervos y dos urracas. Slater recuerda que, cuando decidió crear el refugio, no había un lugar en la zona capaz de rehabilitar a estas especies tan inteligentes. Por eso, se convirtió en una rescatista autorizada para trabajar con fauna silvestre en la región, y desde entonces ha puesto en marcha un proyecto que busca, cuando es posible, reintroducir a las aves en la vida silvestre.

La vida en Good Caws Crow Rescue no se limita a atender a Huxley. La mujer cuenta que estas aves son, en muchas culturas, objetos de mitos y leyendas debido a su inteligencia y su presencia en la naturaleza. En su caso, la relación con Huxley deja claro que estos animales pueden mostrar una gran personalidad y una gran capacidad de aprendizaje. Además de su nombre y de los estornudos, el cuervo se ha acostumbrado a pedir baños, a jugar con su compañero, un cuervo llamado Bobbi, y a tener preferencia por momentos más cálidos del día, mostrando aversión al frío extremo y a la nieve, que lo llevan a buscar refugio en interiores durante el invierno.

El caso de Huxley sirve para recordar que los cuervos y sus parientes están entre las aves más inteligentes del planeta. Son capaces de resolver problemas, usar herramientas simples y, como se ha visto, aprender trucos y expresiones. En BC, su historia aporta una mirada cercana sobre la compleja labor de los refugios de fauna silvestre y la dedicación de quienes trabajan para cuidar y defender a estas criaturas cuando se ven privadas de su hábitat natural.

Si bien la fama de Huxley llega por sus estornudos dramáticos, su ejemplo también invita a valorar el esfuerzo de quienes velan por el bienestar de aves que, a menudo, pasan inadvertidas para la gente de la ciudad, pero que forman parte importante de los ecosistemas urbanos y rurales de la región.

Por ahora, Huxley continúa siendo un residente permanente y un embajador de Good Caws Crow Rescue, un recordatorio viviente de que la inteligencia de los cuervos y ravens no solo existe, sino que también merece respeto y protección.

Las imágenes de sus estornudos y sus ocurrencias matutinas han servido para acercar al público a una causa que, en la vida real, implica ciencia, paciencia y una buena dosis de cariño por las aves.