El Ayuntamiento aprueba una renovación integral de la red de agua y alcantarillado en el barrio de Los Portuarios y la calle Cisneros, ejecutada por Aqualia, para mejorar el servicio y la vida cotidiana de los vecinos.
El Ayuntamiento de Santander ha tomado una decisión importante para la gestión del agua en la ciudad: renovar de forma completa la red de suministro y alcantarillado en el barrio de Los Portuarios, ubicado en La Albericia, y en la calle Cisneros, desde la calle Monte hasta Cervantes.
La medida ha sido aprobada por la Junta de Gobierno Local y cuenta con una inversión de 452.164 euros. La ejecución corre a cargo de la empresa Aqualia. La concejala de Medio Ambiente, Margarita Rojo, dejó claro hoy que la actuación forma parte del esfuerzo del equipo de gobierno para mejorar los servicios y la calidad de vida en todos los barrios de Santander.
En Los Portuarios se ha diseñado una red de distribución nueva para dar mejor servicio a los vecinos. Se instalará una tubería principal de fundición dúctil DN100 que discurrirá por la calzada, junto a la acera. De esa tubería saldrán tres ramales que se adentrarán en las distintas callejas entre los edificios. En cada derivación se colocarán llaves de corte para aislar el ramal del tramo principal y, frente a los portales, se dejará una arqueta con una acometida preparada para su enganche con la llave.
Este tipo de detalle técnico, poco visible para la mayoría, es clave para poder intervenir de forma rápida en caso de avería sin desmantelar toda la red.
Por su parte, en la calle Cisneros, entre las calles Monte y Cervantes, se instalará una nueva tubería de fundición dúctil DN150. Paralelamente, en este tramo, se irán renovando las 20 acometidas domiciliarias, que se componen de una arqueta de hormigón con tapa metálica, una llave de registro, un collarín de toma y la tubería de acometida.
También se mantendrán los 3 hidrantes existentes para asegurar la correcta distribución de agua y la respuesta ante posibles incendios. En los extremos de enganche con la red existente se instalarán válvulas de corte para poder sectorizar el tramo si fuera necesario, lo que facilita la gestión de la red y la reparación de posibles fugas sin afectar a toda la zona.
El objetivo de estas mejoras es claro: garantizar un suministro más estable y resistente a fallos, reducir pérdidas de agua y facilitar el mantenimiento futuro.
Aunque las obras pueden provocar molestias temporales en la circulación y el acceso a algunas viviendas, se busca minimizar el impacto y completar la renovación con el menor trastorno posible para los vecinos.
Este tipo de actuaciones, además de modernizar la infraestructura básica, forman parte de un plan más amplio del Ayuntamiento para mejorar la calidad de vida en barrios que, como Los Portuarios y Cisneros, llevaban años contando con infraestructuras que requerían actualización.
Aqualia, la empresa adjudicataria, aporta experiencia en este tipo de intervenciones y, habitualmente, estas renovaciones se acompañan de mejoras en la gestión del flujo de agua y en la presión en la red.
En el contexto histórico de Santander, estas actuaciones de renovación de tuberías han sido herramientas habituales para frenar pérdidas y garantizar un suministro más eficiente a las familias y comercios de la ciudad.
En resumen, se trata de una inversión centrada en la gente: más seguridad en el servicio, menos interrupciones y una red preparada para el Santander de hoy y de mañana.