El Ayuntamiento organizará a partir de septiembre charlas divulgativas en centros cívicos para explicar la gestión ambiental y el patrimonio verde de la ciudad, que cuenta con más de 63.000 árboles, grandes parques, zonas litorales y jardines históricos.

La alcaldesa de Santander, Gema Igual, anunció hoy que el Ayuntamiento pondrá en marcha a partir de septiembre una serie de charlas divulgativas en centros cívicos para explicar a los vecinos el estado y las actuaciones municipales en materia ambiental.

Estas sesiones se enmarcan en un plan que busca sensibilizar y facilitar la participación ciudadana, de modo que la gente comprenda qué se está haciendo para cuidar el entorno y qué resultados se esperan a medio y largo plazo.

La alcaldesa, acompañada por la concejala de Medio Ambiente, Margarita Rojo, calificó el patrimonio verde de la ciudad como una pieza clave de su modelo de ciudad y subrayó que se trata de una inversión que tiene impacto directo en la calidad de vida de las personas.

Entre los datos que se esgrimen, Igual destacó que Santander cuenta con más de 63.000 árboles inventariados, una cifra superior a la media del país, y que la ciudad dispone de casi 4 millones de metros cuadrados de zonas verdes y ajardinadas, además de una infraestructura verde que une grandes parques urbanos, áreas litorales, jardines históricos, sendas naturales y áreas naturalizadas repartidas por todos los barrios.

A modo de ilustração, citó espacios emblemáticos como el Parque de Las Llamas, la Magdalena, Mataleñas, Mesones, los Jardines de Pereda, Piquío, el Parque del Agua y La Remonta, así como todo el corredor litoral vinculado a Costa Quebrada y Cabo Mayor.

Además, la alcaldesa hizo hincapié en otros datos relevantes, como las 141 áreas infantiles y biosaludables, más de 36.000 metros cuadrados de zonas caninas, numerosos bancos y fuentes, y un conjunto singular como el jardín vertical de Tabacalera. Todo ello se enmarca en una estrategia amplia de gestión ambiental que se viene desarrollando desde 2023, cuando el Ayuntamiento firmó un nuevo contrato de conservación y limpieza de la infraestructura verde con la empresa Légamo.

Este contrato ha supuesto un salto cualitativo en la profesionalización y la especialización de la gestión ambiental en la ciudad.

Actualmente, la gestión de la infraestructura verde de Santander se organiza dividiendo la ciudad en 12 tipologías diferentes de espacios naturales y ajardinados.

A ello se suma el proyecto Santander Capital Natural, desarrollado junto a varias entidades y con una inversión de 3,2 millones de euros, que permite documentar, analizar y planificar el futuro verde de la ciudad desde criterios científicos y ambientales.

En este marco, el Ayuntamiento quiere avanzar también en la participación ciudadana para que los vecinos conozcan el arbolado y las intervenciones que se realizan y, al mismo tiempo, aporten sugerencias.

Para ello, se promoverán redes sociales y otras vías de comunicación para compartir actuaciones, resolver dudas y difundir campañas de divulgación ambiental.

Como parte de este plan de sensibilización y participación, se articulan las charlas en centros cívicos con el objetivo de explicar en cada barrio el estado del arbolado, las actuaciones previstas y las necesidades existentes.

En estas sesiones se detallarán las singularidades de cada zona, las actuaciones municipales, como planes de poda y plantación de flores, y las posibles incidencias que pueden generar el arbolado en el entorno urbano.

Por ejemplo, cuando los árboles crecen mucho y el espacio disponible es reducido, pueden producirse levantamientos de aceras o deformaciones del pavimento, con posibles impactos en la accesibilidad peatonal.

Ante estas situaciones, el Ayuntamiento prioriza medidas como la ampliación de alcorques, la creación de parterres corridos, el rediseño de espacios peatonales, la mejora de superficies permeables y la adaptación progresiva del entorno urbano, manteniendo la conservación de ejemplares siempre que sea viable.

Sólo como último recurso se recurrirá a la retirada de ejemplares cuando suponga un peligro para los ciudadanos, y siempre con los informes técnicos correspondientes.

En este contexto se enmarca la retirada de cinco árboles que se ejecutará en las calles Calvo Sotelo (liquidámbar), Rualasal (liquidámbar), Canalejas (olmo), Tetuán (tulipero) y Jesús de Monasterio (liquidámbar), necesaria para compatibilizar el crecimiento del arbolado con la accesibilidad y la seguridad.

Igual avanzó, además, la sustitución de 55 ejemplares de ailanthus altissima, especie invasora incluida en el catálogo estatal, por carpinus betulus en la calle Antonio López, una intervención que mejora la adecuación del arbolado al entorno urbano y climático de Santander.

Por último, la alcaldesa destacó el esfuerzo en la ornamentación floral de la ciudad con cuatro plantaciones anuales, una por cada estación, para garantizar interés estético durante todo el año, favorecer la biodiversidad, apoyar a los polinizadores y aumentar la resiliencia climática de la ciudad.

Con estas actuaciones, el Ayuntamiento busca no solo embellecer la ciudad, sino también concienciar a la ciudadanía sobre la importancia de conservar y gestionar de forma responsable el patrimonio verde, entendiendo que un urbanismo bien planificado repercute en seguridad, salud y calidad de vida de todos los vecinos.