La Consejería de Fomento e Infraestructuras finaliza una glorieta en La Aljorra para eliminar un tramo de alta concentración de accidentes en un acceso clave a Cartagena, con 816.195 euros de inversión. Ya son cinco las glorietas en Cartagena con un presupuesto cercano a los tres millones.
La Consejería de Fomento e Infraestructuras de la Región de Murcia ha terminado la construcción de una glorieta en la diputación de La Aljorra, en Cartagena.
La obra, con una inversión de 816.195 euros, transforma un cruce de alta concentración de accidentes entre las carreteras RM-602 y RM-605 y refuerza la seguridad vial en uno de los accesos principales a la localidad.
Esta intervención forma parte de la estrategia regional para eliminar puntos conflictivos de la red y mejorar la fluidez del tráfico.\n\nEl director general de Carreteras, Francisco Carrillo, explicó que la actuación responde a la planificación para ir suprimiendo TAC en la red regional, y que convertir el cruce en una glorieta permite reducir la velocidad y canalizar todos los movimientos de forma más segura, eliminando giros a la izquierda que generaban riesgos y colisiones en cruces de alta intensidad.
La transformación de un cruce en forma de T a una rotonda circular facilita la circulación continua y evita maniobras cruzadas peligrosas, sobre todo durante las horas punta y en condiciones de menor visibilidad.\n\nLa nueva glorieta no es solo un cambio de forma: también se ha preparado un conjunto de mejoras que buscan prolongar su utilidad y seguridad en el tiempo.
La obra incluye la conexión con una vía de servicio existente en la margen derecha, lo que facilita un acceso más ordenado a caminos y parcelas cercanas.
Además, se ha mejorado el firme, se ha instalado alumbrado en todo el tramo y se ha renovado la señalización y el balizamiento, aumentando la visibilidad y las condiciones de seguridad, especialmente en horario nocturno.
Estas mejoras reducen los puntos de conflicto y favorecen una respuesta más rápida de los conductores ante cualquier imprevisto.\n\nLa glorieta de La Aljorra está diseñada para soportar un volumen de tráfico significativo. Según la valoración del organismo, la rotonda circulará al año una media de 3,6 millones de vehículos, lo que subraya la necesidad de este tipo de intervención para mejorar la seguridad y la fluidez, especialmente en un tramo clave para la movilidad de Cartagena y sus alrededores.\n\nEsta actuación se enmarca en la Estrategia regional de mejora de la seguridad vial, que contempla inversiones específicas para suprimir puntos de alta siniestralidad mediante soluciones eficaces como la construcción de glorietas.
La idea es atacar de raíz las situaciones de mayor riesgo, reduciendo la velocidad de los vehículos y eliminando movimientos que provocan conflictos.\n\nEn los últimos meses, el Gobierno regional ha impulsado cinco glorietas para eliminar tramos de alta siniestralidad en el término municipal de Cartagena, con una inversión de alrededor de tres millones de euros.
Ya están ejecutadas las glorietas de La Aljorra, El Portús y el acceso a Sabic, y en fase de licitación se encuentran dos más: RM-F35, en Camino del Sifón, y RM-F36, en el entorno de El Leñador.
Este paquete de obras busca atender las zonas con mayor conflicto vial y mejorar la seguridad de conductores, peatones y trabajadores de las vicinidades industriales.\n\nEstas medidas se fundamentan en numerosos análisis técnicos que señalan que las glorietas, al obligar a los conductores a reducir la velocidad y a planificar cada cruce, disminuyen la probabilidad de choques graves y, en muchos casos, reducen la severidad de accidentales.
En la práctica, los vecinos notarán una circulación más ordenada, menos frenazos bruscos y una mayor capacidad para incorporarse a las avenidas sin generar atascos prolongados.\n\nCon estas actuaciones, la Región de Murcia busca no solo reforzar la seguridad vial, sino también aportar una movilidad más eficiente para quienes viven, trabajan o visitan Cartagena.
La Aljorra se suma así a una batería de proyectos orientados a disminuir la siniestralidad y a garantizar que las mejoras lleguen a las carreteras que conectan zonas urbanas con polígonos industriales y áreas de servicio, donde la seguridad de conductores y peatones es prioritaria y visible en el día a día de los vecinos.