La Consejería de Salud de Murcia inicia la vacunación contra el virus del papiloma humano en institutos para varones nacidos en 2008 y 2010, con ampliaciones progresivas y un esfuerzo por acercar la protección a los adolescentes en su último año formativo.

Desde este curso, la salud de la Región de Murcia da un paso más en la lucha contra el virus del papiloma humano, el VPH. En los institutos de educación secundaria ya se ha puesto en marcha la vacunación para los chicos nacidos en 2008 y 2010. La idea es que estos jóvenes, que están terminando segundo de bachillerato o la educación secundaria obligatoria, queden protegidos en su último año de estudios y no tengan que esperar más tiempo para ponerse la vacuna.

La iniciativa la coordina la Consejería de Salud y se encara como una puerta de acceso cómodo y directo. La vacuna se aplica en los propios centros educativos, pero si alguno prefiere no esperar puede acudir a su centro de salud o al punto de vacunación habitual para recibirla.

En esta campaña la protección se ofrece de forma gratuita para los nacidos entre 1999 y 2010 y conforme al calendario, con la mirada puesta en ampliar el alcance en los próximos años.

La Consejería ha aclarado que la medida llega para cubrir a varones nacidos en 2008 y 2010, que ya terminan la etapa de educación obligatoria o están a punto de hacerlo, para recibir la vacuna en su último año escolar.

Los nacidos en 2009 quedarán incorporados a la campaña en 2027, tal como se ha previsto. En 2025 se amplió la vacunación a varones nacidos entre 2001 y 2003, y en 2024 se incluyó a los nacidos en 1999 y 2000. Con este paso continuo, la comunidad avanza hacia cubrir a todos los nacidos entre 1999 y 2010, lo que sitúa a Murcia entre las más avanzadas en este tramo temporal.

La Región de Murcia es la única comunidad que ha llevado a cabo esta acción para proteger a los varones de hasta 25 años, siguiendo ejemplos internacionales como el Reino Unido que ya habían empezado a extender la protección a los hombres.

Este esfuerzo de salud pública busca reducir la transmisión del virus y proteger a una parte de la población que, durante mucho tiempo, quedó fuera del programa de vacunación.

En cifras, se estima que la campaña beneficiará de forma gratuita a más de 128.000 personas, una cantidad significativa que antes debía costearse de forma privada, con un desembolso que superaba los 170 euros por inmunización. Este dato subraya la relevancia de la medida en términos de economía familiar y de equidad en la protección sanitaria.

El virus del papiloma humano es altamente contagioso y puede afectar a la piel y a las mucosas, incluyendo zonas como la boca, la región genital y rectal.

Existen distintos tipos de VPH, algunos más peligrosos que otros, y la infección puede conducir a cánceres y a otras lesiones como verrugas genitales.

El contagio suele darse por contacto piel con piel durante relaciones sexuales con una persona infectada. Aunque el preservativo reduce parte del riesgo, no evita por completo la transmisión del VPH, por lo que la vacunación es una herramienta clave de protección.

El calendario vacunal en esta región prevé la vacunación a los 12 años dentro del entorno escolar para ambos sexos. A la vez, se ha ido ajustando la cobertura para mujeres que no recibieron la vacuna en su momento y, en la actualidad, se extiende también a los varones nacidos entre 1999 y 2010, con la meta de consolidar una protección amplia y duradera.

Historicamente, la vacunación contra el VPH en España se centró mayoritariamente en las niñas. La extensión de la protección a los varones supone un giro notable en la estrategia de salud pública, orientado a reducir la transmisión y proteger a toda la población joven.

Murcia, por su rapidez y alcance, se ha convertido en una referencia dentro de este proceso de ampliación.

En resumen, la región está llevando a cabo una ampliación progresiva y ambiciosa de la vacunación contra el VPH para varones, empezando por los nacidos en 2008 y 2010 y avanzando de forma planificada hacia cohortes anteriores.

Se busca no solo proteger a los adolescentes en su etapa educativa, sino también prolongar la protección a lo largo de la vida adulta, reduciendo riesgos de cáncer y otras enfermedades asociadas al VPH.

Esta campaña constituye una pieza clave de la estrategia sanitaria regional para garantizar que más jóvenes tengan acceso a una protección eficaz sin coste alguno y en un marco cercano a su día a día escolar.