El Hospital Virgen de la Arrixaca de Murcia lanza un protocolo integral para detectar y tratar la desnutrición en pacientes en hemodiálisis, combinando nutrición parenteral intradiálisis con un circuito de atención que reúne nefrología, endocrinología y farmacia.

El Hospital Universitario Virgen de la Arrixaca, en Murcia, ha puesto en marcha un protocolo avanzado para el tratamiento integral de la desnutrición grave en pacientes con enfermedad renal crónica que están en hemodiálisis.

Este protocolo, que se considera pionero dentro del Servicio Murciano de Salud, busca actuar cuanto antes para frenar la desnutrición, un problema serio que agrava la evolución clínica y la calidad de vida de estos pacientes.

La novedad más destacada es la nutrición parenteral intradiálisis, una técnica que aporta nutrientes directamente durante las sesiones de diálisis.

Así, no es necesario abrir nuevos accesos venosos ni aumentar el tiempo total de la sesión, lo que facilita una intervención más rápida sin complicaciones añadidas para el paciente.

Esta solución se integra en un plan de tratamiento que acompaña a la diálisis habitual, con el objetivo de corregir déficits nutritivos y evitar que la desnutrición se culmine en una etapa más avanzada.

Pero no basta con la técnica; el protocolo se apoya en un circuito asistencial muy coordinado. Participan de forma estructurada los servicios de Nefrología, Endocrinología y Nutrición, Farmacia Hospitalaria y la Unidad de Calidad Asistencial.

Este enfoque multiisciplinar permite valorar de forma más completa el estado nutricional del paciente, detectar problemas de forma precoz y ajustar el tratamiento de manera continua.

Con ello se refuerza la seguridad del proceso, se controlan posibles complicaciones y se evalúan de forma sistemática los resultados en salud.

El objetivo final es que el estado nutricional se recupere lo antes posible y que la nutrición parenteral intradiálisis se suspenda cuando se alcancen las metas, sin mantener tratamientos innecesarios.

La desnutrición asociada a la enfermedad renal crónica tiene un impacto directo en la evolución clínica y en la calidad de vida, y se asocia a un mayor riesgo de hospitalización, complicaciones y mortalidad.

En muchos casos, incluso con una dieta bien planificada y suplementos, el control resulta difícil; ahí es donde la nutrición intradiálisis ofrece una ayuda significativa al aprovechar el momento de la sesión de diálisis para aportar los nutrientes necesarios.

La coordinación entre endocrinólogos y nefrólogos es clave para adaptar cada intervención a las necesidades de cada paciente y reforzar las estrategias de prevención.

Con este avance, el área de salud de referencia dispone de una herramienta eficaz para responder a las demandas de estos pacientes y mejorar su pronóstico.

Históricamente, la atención nutricional en diálisis ha evolucionado desde ajustes dietéticos y suplementos hasta terapias más complejas y coordinadas.

Este protocolo sitúa a Murcia en una posición destacada dentro de España al avanzar hacia modelos de atención integrada que buscan resultados más fiables y una mejor calidad de vida para las personas que dependen de la diálisis.

En resumen, se trata de una iniciativa que fortalece la seguridad, la calidad asistencial y, sobre todo, ofrece una perspectiva de mejora real para quienes atraviesan estas condiciones.