La Xunta regional y el Ayuntamiento de La Unión se oponen al sellado de la bahía de Portmán y piden que la regeneración se haga con consenso entre administraciones, vecinos y ecologistas, manteniendo la protección ambiental y un calendario claro.

El Gobierno regional y el Ayuntamiento de La Unión han dejado hoy claro en Madrid que no apoyan el sellado de la bahía de Portmán y que exigen una solución que cuente con el respaldo real de todas las partes implicadas.

Presentaron su rechazo al plan propuesto desde el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y pidieron que la regeneración de Portmán se haga con un consenso que incluya a las administraciones, a los vecinos y a los colectivos sociales y ecologistas, tal como se había acordado históricamente en el marco de proyectos para este enclave.

El consejero de Fomento e Infraestructuras, Jorge García Montoro, mostró su negativa a la propuesta y señaló que la reunión en la que participó junto al alcalde de La Unión y representantes de vecinos y ecologistas le dejó un sabor de incertidumbre.

Dijo que la cita fue decepcionante y muy preocupante porque percibe una hoja de ruta unilateral que no escucha al territorio y que no respeta el consenso que se ha perseguido durante años.

En su valoración, la forma de gestionar el asunto y el fondo del proyecto no se ajustan a lo que correspondía hacer desde las administraciones regional y local.

Se subrayó que no se puede imponer una solución que carezca del respaldo mínimo de la ciudadanía y de las instituciones de la zona. Se criticó que el Ministerio esté avanzando pasos sin convocar la comisión de seguimiento que corresponde y sin abrir un debate técnico y social suficiente sobre todas las alternativas posibles.

Aunque se mantiene la prioridad de la protección ambiental, se advierte de que esa protección no puede servir para justificar la retirada de una regeneración real y efectiva de Portmán y de la costa que la rodea.

Montoro insistió en que el rechazo al sellado es unánime porque implica renunciar a una regeneración integral y a la recuperación de la línea de costa, objetivo que, según él, ha sido defendido históricamente por las administraciones y por los vecinos y colectivos vinculados a la Sierra Minera.

ADEMÁS, recordó que el convenio suscrito hace dos décadas contemplaba una regeneración total y no soluciones parciales que limiten el alcance del proyecto.

Con este marco, los responsables regionales y municipales reclamaron que el Ministerio abandone la opacidad y convoque de inmediato la comisión de seguimiento, además de retomar una solución integral y consensuada, con un calendario de ejecución claro.

Expresaron su deseo de que Portmán, que ha estado en el centro de disputas y esperas durante años, recupere su futuro sin demoras ni improvisaciones.

A nivel histórico, Portmán es un enclave que ha cargado con residuos mineros durante décadas, debido a la actividad de la Sierra Minera de Cartagena-La Unión.

El debate sobre su regeneración ha sido una constante en la agenda regional, con promesas repetidas y planes que no siempre han encontrado apoyo unánime entre todas las administraciones.

El ahora señalado convenio de 2006 ya contemplaba una regeneración integral y la recuperación de la costa, y las autoridades señalan que cualquier gesto futuro debe ajustarse a ese marco y, sobre todo, a la voluntad de la gente que vive allí y de las comunidades afectadas.

El objetivo inmediato es que Portmán salga de la indefinición y avance hacia una solución que combine rigor técnico, transparencia y, sobre todo, el apoyo de quienes residen junto a la bahía, que son quienes sufren las consecuencias de años de desatención y de decisiones tomadas sin su participación.