La Región de Murcia pone en marcha el teléfono 065 como parte de la Estrategia Regional contra la Soledad No Deseada, buscando detectar el aislamiento, reforzar el acompañamiento y crear redes locales de apoyo para mayores.

El Gobierno regional de Murcia ha puesto en marcha el teléfono 065 para atender a las personas mayores que se sienten solas de forma no deseada. Es una de las líneas de actuación de la Estrategia Regional contra la Soledad No Deseada, una hoja de ruta que busca detectar más rápido el aislamiento, reforzar el acompañamiento y garantizar que ninguna persona mayor se quede sin apoyo.

La consejera de Política Social, Conchita Ruiz, presentó estas medidas y explicó que el 065 será gestionado por profesionales del Teléfono de la Esperanza, que escucharán y orientarán a quienes llamen para canalizar recursos y servicios.

La estrategia se organiza en cuatro ejes: prevención, sensibilización y vida en comunidad; detección de situaciones de soledad; intervención y acompañamiento social; y coordinación y generación del conocimiento.

En la práctica, se trata de que la región se vuelca para que haya menos soledad entre los mayores, que existan redes de apoyo en cada municipio y que cada caso reciba una respuesta adaptada a su situación.

Entre las medidas se destacan las Mesas de Coordinación en los municipios, que reunirán a centros de salud, servicios sociales y residencias, junto con agentes regionales y locales y, además, actores sociales de cada territorio.

Estas mesas facilitarán la detección de personas que no acuden a citas o que no participan en actividades, poniendo a los municipios como primer eslabón de una red que se extenderá por toda la Comunidad.

También se buscará involucrar a parroquias, comercios, farmacias y colegios profesionales para detectar el aislamiento en los barrios.

Además se impartirá formación especializada para casi 1.500 profesionales que prestan Teleasistencia y Ayuda a Domicilio, que atienden a más de 21.000 personas dependientes. Y se crearán figuras voluntarias de referencia, mayores que han vivido la soledad y que pueden detectar y acompañar a otras personas en la misma situación.

La estrategia distingue dos grupos de edad: 65 a 79 años y mayores de 80 años, y da prioridad a quienes viven en residencias, a personas en pobreza o exclusión social, a quienes están en situación de dependencia o discapacidad, a quienes atraviesan un duelo o a quienes presentan problemas de salud mental o enfermedades crónicas.

Se espera que hasta 50.000 mayores puedan beneficiarse de estas medidas, según el diagnóstico previo elaborado por la Consejería.

Más allá de este plan, hay antecedentes históricos que ayudan a entender el contexto. La Región de Murcia, como gran parte de España, ha ido reforzando las políticas de convivencia y cuidados a lo largo de las últimas dos décadas, ante un envejecimiento acelerado de la población y la necesidad de evitar que la soledad derive en problemas de salud.

La experiencia de programas de teleasistencia y de redes vecinales ha servido de base para estas nuevas líneas de trabajo, que pretenden convertir cada municipio en un espacio más conectado y solidario.