La Región activa una red fija de 20 puestos de vigilancia contra incendios, con 60 bomberos formados y una inversión de unos 80.000 euros, para detectar y actuar ante llamas de forma más rápida durante la época de peligro medio.

El Gobierno regional de Murcia ha activado oficialmente una red fija de vigilancia contra incendios forestales, tras completar la formación del personal que opera en estos puestos.

La entrada en funcionamiento de la Malla ECO coincide con el inicio de la época de peligro medio y refuerza la detección temprana en veinte puntos estratégicos del territorio regional, con el objetivo de reducir tiempos de respuesta y minimizar daños en bosques, cultivos y viviendas cercanas.

Cada uno de esos veinte puestos se sitúa en zonas elevadas, con buena visibilidad y acceso relativamente fácil para los medios de extinción. En cada ubicación trabajan de forma diaria tres profesionales cualificados, dedicados a observar, registrar señales de humo y comunicar de inmediato cualquier indicio de incendio para activar los recursos necesarios.

Más allá de la simple observación, la red fija aporta información clave para la planificación de la actuación: evoluciones de las condiciones meteorológicas, indicios de las columnas de humo y la trayectoria probable del fuego.

Esa información llega al Centro de Coordinación Operativa y se comparte con los equipos de emergencias para decidir qué medidas adoptar y cuándo desplazar medios a la zona.

El sistema se integra en el dispositivo regional de prevención y extinción y complementa el trabajo de los Agentes Medioambientales. La red funciona gracias a un sistema de radiocomunicaciones, conocido como Radiecarm, que garantiza comunicación rápida y fiable entre puestos y centros de mando.

Esa conexión en tiempo real es fundamental cuando se deben activar retenes de tierra, aviones o helicópteros y cuando las labores de extinción requieren coordinación entre distintos cuerpos.

La inversión para la puesta en marcha, que se ha visto acompañada de labores de revisión de infraestructuras y mejoras en la protección contra rayos, se estima en alrededor de ochenta mil euros.

También se han instalado soluciones energéticas sostenibles, como paneles fotovoltaicos, y se han mejorado accesos y condiciones de trabajo en las áreas de vigilancia.

Antes de empezar la campaña, se completaron tareas de puesta a punto de instalaciones y equipamientos para garantizar un funcionamiento óptimo desde el primer día.

Durante la última semana, sesenta bomberos forestales han recibido formación especializada en los centros de defensa forestal de Cehegín, Cieza y Murcia.

El programa formativo cubre operaciones de vigilancia y extinción, pero también prevención de riesgos laborales, comunicaciones, cartografía y conocimiento del medio natural.

Con esa preparación, el personal está mejor preparado para detectar focos de incendio, estudiar su evolución y coordinar la respuesta con rapidez y seguridad.

En el conjunto, la activación de la Malla ECO representa un paso más en la modernización de la gestión de emergencias en la región y un compromiso con la seguridad de la población y de los recursos naturales.

La región de Murcia ya viene impulsando iniciativas para adaptar sus servicios a las nuevas necesidades, y esta red fija de vigilancia se suma a los esfuerzos de unos años para colocar al territorio en una posición más sólida frente al riesgo de incendios, especialmente en los periodos de mayor sequedad y viento.