La Región de Murcia promueve el uso de los Certificados de Ahorro Energético para rentabilizar el gasto público en actuaciones de eficiencia energética y financiar nuevas inversiones. El mecanismo ya ha mostrado su potencial, con 179 solicitudes tramitadas, 195 gigavatios hora de ahorro, 314 actuaciones ejecutadas y la movilización de más de 24 millones de euros gracias a 180 millones de certificados emitidos.

La Región de Murcia ha activado una herramienta para hacer más eficiente el gasto público en energía: los Certificados de Ahorro Energético, CAE. Este sistema intenta convertir el ahorro generado por mejoras en eficiencia en un activo económico para financiar nuevas actuaciones. La jornada informativa, organizada junto con la Federación de Municipios, reunió a técnicos de administraciones y responsables políticos, con el objetivo de acercar este instrumento al sector público.

El consejero de Medio Ambiente, Universidades, Investigación y Mar Menor, Juan María Vazquez, subrayo que en un contexto de inestabilidad energética y precios altos, avanzar en herramientas que permitan a las administraciones mejorar su eficiencia es clave para la gestión de recursos.

El objetivo es que las CAE permitan acreditar y monetizar el ahorro tras una actuación de eficiencia energética. De este modo, quien renueva instalaciones, sustituye equipos o optimiza consumos puede obtener una compensación económica una vez verificado el ahorro.

En la Región de Murcia, hasta febrero de 2026 se tramitaron 179 solicitudes desde la puesta en marcha del mecanismo, con un ahorro energético solicitado de 195 gigavatios hora, en 314 actuaciones ejecutadas.

Además, se emitieron 180 millones de certificados y se espera movilizar más de 24 millones de euros vinculados a actuaciones de eficiencia energética.

La distribución por sectores muestra que la industria lidera con 134 actuaciones, seguida por el transporte con 115; servicios 44; residencial 16 y agrícola 5.

Vazquez explicó que el crecimiento registrado en apenas dos años demuestra que el CAE tiene recorrido en la Región y que puede ser una herramienta muy útil para las administraciones públicas.

Cada acción de mejora energética no solo reduce consumo y coste, sino que también puede traducirse en una rentabilidad adicional que anime a seguir invirtiendo en sostenibilidad.

Los CAE permiten acreditar el ahorro y convertirlo en un activo económico para financiar nuevas inversiones. El consejero señaló que, en un momento de guerra y volatilidad de los mercados energéticos, apostar por la eficiencia energética es también apostar por autonomía y resiliencia en la gestión de recursos públicos.

El programa contó con ponencias sobre el marco normativo y los actores que intervienen, una guía para la transmisión y monetización del ahorro energético en las administraciones, y una mesa redonda sobre experiencias del conjunto del sector público.