El Servicio Regional de Empleo y Formación coordina con 770 empresas para diseñar una radiografía del mercado laboral y ajustar la formación profesional a las necesidades reales de las empresas en la Región de Murcia.
El Servicio Regional de Empleo y Formación (SEF) está cerrando un informe decisivo para la Región de Murcia: un estudio de prospección de necesidades formativas que se elabora junto a 770 empresas.
La idea es sencilla: la formación que se ofrece debe responder a lo que de verdad demandan las empresas, para que quien busque trabajo tenga más posibilidades y las inversiones públicas no se desperdicien.
Este trabajo no sale de la nada. Forma parte de la estrategia de hacer coincidir perfiles profesionales con los puestos que realmente hay o que pueden abrirse en los próximos años, con la vista puesta en la empleabilidad y en un crecimiento sostenible para la región.
En la práctica, se trata de crear un mapa de necesidades formativas lo más fiel posible al terreno laboral real.
La selección de las entidades participantes ha seguido criterios claros: representatividad por sectores, tamaño de empresa y ámbito comarcal. De esta manera, el informe pretende reflejar las demandas que existen en distintas zonas y sectores, evitando distorsiones que pueden ocurrir si solo se tienen en cuenta grandes empresas o un único filo del mercado.
Cómo se obtiene esa radiografía: a través de cuestionarios remitidos a las empresas que preguntan por carencias formativas detectadas en su personal y, en qué áreas concretas.
Con las respuestas en la mesa, el SEF cruzará esa información con resultados de ejercicios anteriores para enriquecer el análisis. En total, las respuestas ya han revelado más de mil necesidades vinculadas a ocupaciones específicas.
Este enfoque representa un cambio metodológico importante: en lugar de apoyarse solo en observaciones teóricas o en datos genéricos, se parte de la experiencia real de cientos de empresas para afinar qué acciones formativas conviene impulsar.
El objetivo final es planificar programas y asignar recursos de forma que la formación se traduzca en empleo real y en crecimiento sostenible para Murcia.
La directora general del SEF, Pilar Valero, ha subrayado que disponer de una radiografía actualizada del mercado de trabajo es la base para orientar con rigor las medidas formativas.
No se trata solo de enseñar habilidades por enseñar, sino de conectar esas habilidades con las necesidades concretas de las empresas y con las oportunidades de empleo que se están creando o se estiman en el corto y medio plazo.
Este informe llega además en un contexto de continuidad con investigaciones anteriores, como las realizadas en colaboración con la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT) y el Consejo Económico y Social (CES).
Es decir: Murcia quiere construir un cauce estable entre formación y empleo a partir de datos y colaboraciones entre la administración, la universidad y el tejido empresarial.
En resumen, el SEF apunta a una formación más eficiente, más ajustada a la realidad y, sobre todo, más útil para quienes buscan empleo o quieren mejorar su situación laboral.
Con este mapa de necesidades, la Región de Murcia pretende optimizar recursos públicos, orientar las acciones formativas y favorecer que la formación se traduzca en empleo concreto y crecimiento económico para las personas y para el conjunto de la comunidad.