El Servicio Regional de Empleo y Formación participa en el proyecto europeo Greenchem para redefinir la formación en química hacia una industria más sostenible y digital, con una planta piloto de reciclaje en Cartagena y una red europea de centros de excelencia.

España se prepara para una transición industrial más verde y digital gracias a una iniciativa europea llamada Greenchem. El Servicio Regional de Empleo y Formación (SEF), que depende de la Consejería de Empresa, Empleo y Economía Social, participa en este proyecto para rediseñar la formación de los trabajadores de la industria química y favorecer un cambio de modelo que combine sostenibilidad con tecnología digital.

La idea es que los futuros profesionales estén mejor preparados para trabajar en plantas que reducen el impacto ambiental, optimizan el uso de recursos y aprovechan datos para mejorar la producción.

El proyecto, liderado por la Universidad Católica de San Antonio (UCAM) y desarrollado dentro del programa Erasmus+, prevé una inversión superior a cinco millones de euros para los próximos cuatro años.

En España, el SEF coordina la puesta en marcha de una planta piloto para el reciclaje de plásticos en el Centro de Referencia Nacional de Química de Cartagena (CRNQ).

Esta planta permitirá que los alumnos de las especialidades de química realicen prácticas experimentales en un entorno real, algo que antes resultaba más teórico.

Para ponerlo en marcha, el SEF destina una partida de 42.000 euros para la compra de consumibles y materiales técnicos necesarios para las pruebas de reciclaje químico. “La apertura de esta planta piloto en Cartagena permitirá a los estudiantes de química hacer investigación aplicada en condiciones reales y garantizar que la formación que ofrecemos desde el SEF está a la vanguardia de las demandas de las empresas químicas más innovadoras”, afirmó la directora general del SEF, Pilar Valero.

Con estas instalaciones, no solo se trata de aprender a reciclar, sino de entender todo el proceso, desde la recogida de residuos hasta la obtención de productos útiles, pasando por la gestión de residuos y la valoración de impactos ambientales.

Más allá de la infraestructura, Greenchem busca actualizar perfiles profesionales para adaptar las competencias a las exigencias de la química verde y la digitalización.

También se trabajará en contenidos formativos sobre síntesis química sostenible que se integrarán en una plataforma digital de aprendizaje. Además, se crea una Red Europea de Centros de Excelencia Profesional de Química Verde y Digital, con la misión de diseñar, escalar y difundir programas de movilidad, contenidos y acciones que acorten la brecha entre la formación académica y las necesidades reales del sector.

Este esfuerzo, que se extenderá por cuatro años, representa una apuesta estratégica para que la química en España y la Unión Europea avance hacia procesos más limpios, más eficientes y mejor conectados con la economía digital.

Es importante situar este esfuerzo en un marco histórico: la Unión Europea ha venido impulsando desde hace décadas iniciativas para modernizar la industria química, promoviendo la economía circular y la digitalización para fortalecer la competitividad.

Proyectos como Greenchem encajan en esa trayectoria y buscan convertir el conocimiento académico en capacidades operativas que las empresas pueden aplicar de inmediato.

El papel del SEF, en este caso, es poner las herramientas y los contenidos al servicio de la formación de los jóvenes y de los trabajadores que ya están en activo, de modo que puedan reciclarse y avanzar profesionalmente sin perder de vista la seguridad laboral y el interés por un desarrollo sostenible.