Una veintena de personas en Moratalla terminan un año de formación y empleo en un programa de construcción, con certificados profesionales y mejoras en edificios emblemáticos y calles del municipio. La iniciativa Urbe, financiada con fondos europeos, busca abrir oportunidades reales en el sector y dinamizar la localidad.
Una veintena de personas desempleadas de Moratalla cierran un capítulo importante en su búsqueda de empleo con la finalización de un programa experiencial impulsado por el Gobierno regional.
Durante 12 meses combinaron formación teórica y trabajo remunerado en las especialidades de pintura y albañilería, al tiempo que acondicionaban edificios emblemáticos del municipio y mejoraban el entorno urbano.
El proyecto, conocido como Urbe, recibió 561.410 euros de la Consejería de Empresa, Empleo y Economía Social, a través del Servicio Regional de Empleo y Formación (SEF), y está cofinanciado por el Fondo Social Europeo Plus (FSE+) mediante el programa operativo FSE Región de Murcia 2021-2027.
Con estas ayudas, la Región intenta abrir oportunidades reales para quienes no disponen de empleo y, al mismo tiempo, modernizar el patrimonio y la imagen del municipio.
En concreto, diez de los participantes, cuyas edades oscilaban entre 25 y 54 años, obtuvieron un certificado de profesionalidad en Pintura decorativa en construcción tras completar 340 horas de formación teórico-práctica.
Estos alumnos, además de aprender, realizaron trabajos de repintado en edificios y centros municipales como el Teatro Trieta o el Museo de la Soledad.
Los otros diez participantes, por su parte, acreditaron su cualificación en la especialidad de Operaciones auxiliares de acabados rígidos y urbanización, tras completar 340 horas de formación teórico-práctica.
Con esa formación, llevaron a cabo mejoras en las calles del casco urbano y de las pedanías, desarrollaron nuevos espacios como una pista de petanca y adaptaron los aseos del campo de fútbol para personas con movilidad reducida, entre otras tareas.
Este proyecto se enmarca en la política de la Región para combinar formación y experiencia laboral como vía de inserción en el mercado de trabajo, especialmente en sectores con demanda de mano de obra cualificada como la construcción.
El acto de entrega de diplomas contó con la presencia de la directora general del SEF, Pilar Valero, y del alcalde de Moratalla, Juan Pascual Soria, que destacaron la importancia de disponer de títulos oficiales para mejorar las probabilidades de encontrar empleo.
Valero subrayó que disponer de un certificado de profesionalidad es una de las vías más seguras para acceder al mercado laboral, y que estos títulos, cuando se obtienen en sectores que requieren trabajadores cualificados como la construcción, amplían notablemente las oportunidades de empleo en todo el territorio nacional.
Entre las historias de éxito de este programa figura el hecho de que, gracias a la formación y a la experiencia laboral, los participantes han podido certificar capacidades que les permiten competir mejor por un puesto en empresas del sector o, incluso, plantear rutas de emprendimiento vinculadas a la rehabilitación y el mantenimiento de infraestructuras municipales.
La iniciativa Urbe forma parte de una batería de acciones financiadas por la Unión Europea a través del FSE+, destinadas a impulsar la formación, la inserción laboral y la modernización de infraestructuras en la Región de Murcia.
Este tipo de programas ha sido recurrente en la política regional para contrarrestar el desempleo y dinamizar áreas concretas de la economía local, con especial énfasis en oficios tradicionales y sectores con demanda de especialistas.
Datos históricos relevantes muestran que, desde las primeras décadas del siglo XXI, la Región ha utilizado fondos europeos para atender a jóvenes y a desempleados de larga duración mediante itinerarios que combinan aprendizaje y实践 laboral.
En Moratalla, municipios vecinos y en toda la comarca se han reforzado estos enfoques para impulsar la rehabilitación de edificios históricos, la mejora de servicios municipales y la creación de oportunidades en oficios técnicos, con el objetivo de sostener el desarrollo local sin depender solo de la inversión pública en grandes obras.
En resumen, los 20 participantes de Moratalla concluyen un programa que no solo les da un certificado, sino que les abre puertas inmediatas al mundo laboral, a través de trabajos reales en la construcción y la mejora del entorno urbano, respaldados por fondos europeos y la coordinación entre el SEF y el ayuntamiento.
El barrio y la historia de Moratalla, con sus edificios y plazas, se ven beneficiados por una apuesta clara por la formación, la profesionalización y la responsabilidad personal y colectiva.