La Región de Murcia registra el segundo mayor incremento del gasto en educación en 2024, alcanzando 2.073 millones y un fuerte impulso a la enseñanza no universitaria y a servicios como comedor y transporte.
En 2024, la Región de Murcia volvió a llamar la atención por el dinero que destina a la educación. Según la Estadística del Gasto Público en Educación, publicada por el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, Murcia quedó en la segunda posición entre las comunidades autónomas por el mayor crecimiento del gasto educativo.
En total, el gasto público en educación alcanzó los 2.073 millones de euros, lo que significa un aumento del 10,23% respecto a 2023. Este incremento sitúa a Murcia entre las regiones que más empujan la inversión educativa, y, dentro de ese grupo, solo la Comunidad Valenciana superó ese crecimiento en porcentaje, con un 11,8%.
En otras palabras, Murcia avanzó con fuerza, pero no fue la más rápida en todos los aspectos del gasto.
La mayor parte del incremento se concentró en las enseñanzas no universitarias. En 2024, esa partida superó los 1.705 millones de euros, lo que representa un avance del 11,5% frente a 2023. En conjunto, las enseñanzas no universitarias suman más del 82% del gasto total en educación. Este reparto deja claro que la región prioriza la etapa educativa de base —Infantil, Primaria y la transición a la secundaria— y la formación profesional, considerándolas claves para el futuro de los jóvenes y, por ende, para la economía regional.
El objetivo es claro: fortalecer las etapas fundamentales del sistema educativo para garantizar más oportunidades y menos brechas.
El consejero de Educación y Formación Profesional, Víctor Marín, destacó que este crecimiento no es fruto de la coincidencia, sino de un esfuerzo sostenido.
Según sus palabras, «la Región ha superado el umbral de los 2.000 millones de gasto en educación en 2024», subrayando que detrás de ese hito hay una voluntad política de mantener una educación de calidad, equitativa y adaptada a las necesidades actuales de los alumnos.
Este mensaje refuerza la idea de que invertir en educación es invertir en empleo y progreso de la sociedad.
Desglose por etapas: Educación Infantil y Primaria registró un aumento del 10,52% respecto a 2023, mientras que la Educación Secundaria y la Formación Profesional experimentó un incremento mayor, del 12,22%.
Es decir, no solo crece la cantidad total, sino que crecen especialmente las partidas dirigidas a las etapas centrales y a la formación que abre puertas al mundo laboral.
A la cabeza de esa expansión también colabora un aumento significativo en servicios complementarios: el gasto en comedor y transporte creció un 43% en 2024, un dato que la Administración resalta como parte de la inversión destinada a apoyar a las familias y a los centros en su día a día.
En el panorama nacional, la foto de España muestra que el gasto en educación entre comunidades autónomas y universidades públicas alcanzó los 71.348 millones de euros en 2024, con un crecimiento del 4,8% respecto al año anterior. Dentro de ese marco, Murcia se sitúa entre las comunidades que han hecho esfuerzos destacables para subir la inversión educativa, especialmente en la enseñanza no universitaria y en los servicios que hacen más llevaderas las jornadas escolares.
Este conjunto de datos no solo describe números: refleja una estrategia de fondo. La región parece apostar por una mejora sostenida de la calidad educativa, por una distribución que atiende de forma prioritaria la primera infancia, la educación primaria y la secundaria, y por facilitar el día a día de las familias con servicios de apoyo.
Más allá de las cifras, el objetivo es claro: formar a las futuras generaciones para que tengan más opciones laborales y un mejor desarrollo personal.
En resumen, Murcia continúa reforzando su apuesta por la educación como motor de progreso y estabilidad social, con un gasto que se mantiene al alza y orientado a resultados concretos para la población.