La administración regional sustituye los buzones físicos por códigos QR para recoger sugerencias y quejas, acelerando trámites y reduciendo costes. Los datos de 2025 muestran una clara preferencia por la Sede Electrónica y los formularios web frente a las vías tradicionales.

04 de abril de 2026. La Comunidad ha cambiado la forma de recoger las sugerencias, quejas y solicitudes de información de los ciudadanos. Ya no se usan tanto los buzones físicos: se han instalado códigos QR para que cualquier persona pueda enviar su opinión o consulta de forma rápida, sencilla y sin coste adicional para la administración.

El cambio se ha ido produciendo de forma progresiva y responde a un objetivo claro: agilizar trámites y gastar menos dinero público en gestión administrativa.

En 2025, la atención ciudadana registró más de 5.000 interacciones mediante estos canales. De esas, solo 92 llegaron a través de los buzones físicos; el resto se canalizó por vías digitales. Este dato fue la motivación para la sustitución de los buzones por el sistema de códigos QR, que facilita el proceso y reduce la carga administrativa para la administración regional.

La responsable de Calidad, Simplificación Administrativa e Inspección de Servicios, Patricia Martínez, aclaró que los buzones físicos ya están en niveles totalmente testimoniales y que la Sede Electrónica se ha convertido en el principal canal de comunicación entre los ciudadanos y la administración.

En concreto, 2.652 de las 5.013 consultas recibidas el año pasado llegaron a través de la Sede Electrónica, lo que representa aproximadamente la mitad de las interacciones. El segundo canal más utilizado fue el formulario web, con 1.622 gestiones que suponen alrededor de un tercio del total.

El informe del Servicio de Atención Ciudadana señala, además, un descenso notable en el volumen total de peticiones: 6.545 interacciones en 2024 pasaron a 5.103 en 2025. Aun así, la rapidez en la respuesta se mantiene alta: el 96 por ciento de las solicitudes fueron contestadas dentro del plazo previsto. Estas cifras reflejan una gestión más eficiente y una ciudadanía cada vez más activa, que aprovecha las herramientas digitales para plantear quejas, sugerencias o comentarios y, gracias a ello, la administración puede actuar con mayor precisión y rapidez.

En lo que respecta a la distribución de las consultas, destacan varias consejerías por su volumen. Políticas Sociales, Familias e Igualdad y Economía, Hacienda, Fondos Europeos y Transformación Digital concentran cada una un 18 por ciento de las solicitudes.

Salud y Educación y Formación Profesional ocupan el segundo peldaño, con un 12 por ciento cada una. Por último, Medio Ambiente, Universidades, Investigación y Mar Menor aglutinan un 10 por ciento de las interacciones.

Lo que se ha conseguido con este cambio va más allá de eliminar un buzón. Se refuerza la cultura de la ciudadanía digital y se simplifican los procesos administrativos. La Sede Electrónica no solo acumula el mayor volumen de trámites, sino que también ha demostrado ser un canal más rápido y práctico para presentar incidencias o pedir información, lo que facilita el seguimiento y la resolución de expedientes.

Este impulso por la digitalización forma parte de una tendencia más amplia en España: las administraciones regionales han ido reduciendo la dependencia de canales físicos para favorecer plataformas en línea, con el objetivo de mejorar la eficiencia, reducir costos y ampliar el alcance de los servicios públicos a través de la red.

Aunque los códigos QR simplifican el acceso, la administración mantiene la posibilidad de atender por otros canales cuando la persona no dispone de conexión o prefiere la vía tradicional, garantizando así la atención a todos los ciudadanos sin exclusiones.

En resumen, la sustitución de buzones por código QR representa un paso más en la modernización de la gestión pública regional. Los números hablan por sí solos: mayor uso de la Sede Electrónica y del formulario web, menos dependencias de buzones y, sobre todo, respuestas más rápidas y eficientes para quien necesita información o quiere plantear una situación que resolver.