El mercado argentino de vehículos electrificados crece a buen ritmo gracias a incentivos de importación; el JMEV Easy 3 se posiciona como la opción más barata, pero la autonomía real y la red de servicio serán determinantes para su adopción.
Quién diría hace apenas dos años que los vehículos electrificados serían protagonistas y se presentarían como una alternativa real de compra en Argentina.
Hoy, el sector atraviesa un momento de expansión notable, con un salto del 313% en las ventas del primer trimestre frente al mismo periodo de 2025, según las cifras oficiales del mercado.
Este impulso viene de la mano de un incentivo clave: la apertura arancelaria para autos electrificados importados que entren con un valor FOB de hasta 16.000 dólares y que estén disponibles para su venta. El beneficio, limitado a un cupo anual de 50.000 unidades, ya está agotado para 2026, lo que demuestra el interés y la demanda que está despertando este segmento.
En el desglose de las operaciones, casi la totalidad de las transacciones la ocupan los vehículos con algún tipo de tecnología híbrida, representando alrededor del 90% del total, mientras que los totalmente eléctricos acaparan el restante 10%.
Dentro de este último peldaño, aparece el JMEV Easy 3, un urbano chino que destaca por su precio competitivo y que, según varias fuentes, se sitúa entre los tres modelos más económicos del mercado argentino.
Cuánto cuesta el JMEV Easy 3. Este coche parte de 18.900 dólares y es comercializado por Grupo Antelo, una compañía con presencia en el país de marcas como Great Wall Motors (Haval, Tank, Poer y Ora), Changan y Mitsubishi.
Con 3,72 metros de largo, el Easy 3 es un segmento compacto pensado para la ciudad, y su precio lo coloca casi al nivel de coches de combustión de entrada como el Renault Kwid o el Fiat Mobi, que superan ligeramente la barrera de los 26-27 millones de pesos en el mercado local, según la cotización de ese momento.
En el escenario competitivo, el BYD Dolphin se sitúa como su rival eléctrico más cercano; cuesta unos 4.000 dólares más y, en teoría, ofrece mayor nivel de equipamiento, mejor calidad y una autonomía algo superior. Pero la pregunta de fondo, más allá de los gustos, es cuál de las opciones resulta más conveniente para cada uso: la decisión dependerá del trayecto habitual y de las necesidades de la usuario medio.
El Easy 3 parece apuntar a quienes buscan su primer coche eléctrico o un segundo coche para la familia, especialmente por su manejo ágil y su tamaño contenido.
Autonomía y uso práctico. La ficha técnica declara una autonomía de 330 kilómetros, pero en condiciones reales, y con uso normal —sin escatimar en climatización ni en reacciones agresivas— la cifra tiende a quedarse alrededor de 250 kilómetros.
Esta diferencia, típica en la mayoría de eléctricos de este segmento, condiciona la planificación de los viajes más largos y suele convertir al Easy 3 en un vehículo ideal para ciudad y alrededores.
La experiencia de conducción está centrada en la simplicidad y la economía de uso. La recarga en casa es el gran atractivo: el coste de energía para una batería de 30 kWh resulta notablemente inferior al de la gasolina, y, tomando como referencia el Área Metropolitana de Buenos Aires, cargar la batería completa cuesta alrededor de 4.500 pesos argentinos, según los consumos promedio de un hogar. El coche llega con un cargador doméstico que se enchufa a 220 V, que es el más lento, pero la opción de instalar un cargador de pared en casa facilita recargas más rápidas.
En la práctica, la clave está en la posibilidad de contar con un punto de carga estable en casa y comprender que este coche no está hecho para largos viajes sin una planificación previa de paradas.
La toma de carga se ubica en la zona de la trompa y admite recargas en corriente alterna (AC) y continuas (DC). Esto da flexibilidad para recargas domésticas y también para cargadores rápidos cuando fuera necesario. En cuanto a la conducción, el motor eléctrico delantero entrega 68 CV y 125 Nm de torque, proporcionando agilidad en entornos urbanos y respuestas inmediatas desde la salida.
La aceleración es razonable: va de 0 a 50 km/h en 4,5 segundos y alcanza los 100 km/h a partir de los 10 segundos, con una velocidad máxima de 130 km/h.
El coche cuenta con cuatro modos de conducción: Eco (limitando la velocidad para optimizar la autonomía), Normal, Sport y One Pedal, que aprovecha la regeneración para frenar sin pisar el pedal.
El diseño interior es sobrio y funcional. El tablero central es una pantalla táctil de 10 pulgadas que funciona como consola y centro de operaciones, mostrando velocidad, autonomía y consumos en un formato compacto.
La conectividad con Android Auto y Apple CarPlay requiere la descarga de una app específica y, en algunas pruebas, el emparejamiento no fue inmediato.
El ambiente es de coche económico, con plásticos de aspecto asequible y ajustes algo limitados; el puesto de conducción podría mejorar con un mayor rango de ajuste del volante y una altura de asiento regulable.
En capacidad de pasajeros, el Easy 3 ofrece sitio suficiente para dos adultos en la fila trasera con comodidad razonable, y un pequeño viaje para tres no debería resultar incómodo en trayectos cortos.
De serie trae airbags frontales, ABS, control de estabilidad, monitoreo de presión de neumáticos, sensor de estacionamiento trasero, cámara 360°, anclajes ISOFIX y sistema de aviso de peatones.
También integra freno de estacionamiento electrónico y asistencia de arranque en pendiente. Curiosamente, no dispone de llave tradicional ni botón de encendido: basta con abrocharse el cinturón y colocar la palanca en Drive para iniciar la marcha.
En cuanto a la red de servicio y posicionamiento de marca, Grupo Antelo ya cubre varias ciudades del país y, para este año, planea ampliar la cobertura a unos 20 concesionarios para ofrecer una experiencia de posventa más robusta.
Este aspecto es clave, porque la infraestructura de servicio sigue siendo un factor importante para muchos compradores cuando contemplan un coche eléctrico de una marca con menor presencia en la región frente a fabricantes más consolidados.
En definitiva, el JMEV Easy 3 llega a Argentina como una opción de entrada muy atractiva para quienes quieren probar el mundo de la movilidad eléctrica sin asumir un costo inicial elevado.
Su verdadero reto será demostrar que la autonomía real, la red de posventa y la eficiencia de uso a largo plazo cumplen lo prometido, especialmente si el mercado continúa creciendo a este ritmo y la oferta de modelos económicos se diversifica con más alternativas atractivas para el usuario común.