El consejero de Vivienda, Transportes e Infraestructuras participa en procesiones y defiende que la Semana Santa mantiene unida a la sociedad madrileña gracias a la fe, la cultura y el patrimonio.
En la Semana Santa madrileña, el consejero de Vivienda, Transportes e Infraestructuras, Jorge Rodrigo, participó hoy en algunas de las procesiones con mayor arraigo de la capital: la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno El Pobre y la de María Santísima del Dulce Nombre en su Soledad.
Tras los actos religiosos, el representante regional se desplazó a la Real Casa de Correos para recibir a la Real, Ilustre y Fervorosa Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder y María Santísima de la Esperanza Macarena, que recorrió varias calles de la ciudad.\nRodrigo subrayó que la Comunidad de Madrid es una región profundamente arraigada en sus tradiciones, que forman parte de nuestra identidad colectiva y mantenerlas vivas no solo permite respetar nuestro pasado, sino también transmitir nuestros valores a las futuras generaciones.\nAdemás, añadió que la Semana Santa es uno de los mejores ejemplos de ese legado, en el que se unen la fe, la cultura y un extraordinario patrimonio artístico que debemos preservar y compartir con orgullo como madrileños.\nMás allá de las palabras, su presencia en estas celebraciones envía un mensaje claro: la tradición no es algo del pasado lejano, sino una pieza clave para entender quiénes somos y hacia dónde vamos como comunidad.\nLas procesiones de Madrid combinan devoción, música, liturgia y artes sacras; los pasos tallados en madera, los bordados y los guardianes de la memoria cofradial hacen visible una historia que sigue viva en barrios y calles de la ciudad.
Aunque la capital es moderna y plural, estas expresiones siguen teniendo un peso social importante y son fuente de orgullo para muchos vecinos.\nHistóricamente, las hermandades que participan en Semana Santa en Madrid tienen siglos de historia y han ido tejiendo una tela de convivencia entre lo religioso y lo cultural.
Sus figuras, su música y su organización reflejan una trayectoria que se ha ido transmitiendo de generación en generación, con un papel destacado en festividades y actos cívicos.\nEl encuentro de Rodrigo en la Real Casa de Correos, sede de la Presidencia de la Comunidad de Madrid, tiene un sentido simbólico: así se conecta lo institucional con lo popular y se reconoce el valor que estas tradiciones aportan al tejido social de la región.\nEn resumen, el mensaje del consejero es claro: para sostener estas tradiciones hay que cuidarlas desde lo público y lo ciudadano, con un enfoque que combine respeto por la historia, responsabilidad cívica y esfuerzo conjunto, de modo que la Semana Santa siga siendo una experiencia compartida para las siguientes generaciones.