El Hospital público 12 de Octubre de Madrid coordinó en tan solo un día la intervención de tres recién nacidos en riesgo vital, gestionando traslados entre comunidades y el uso de ECMO para salvar vidas, en una operación histórica para la atención pediátrica de alta complejidad.

Una jornada que mostró la capacidad de respuesta de la sanidad pública ante casos de alta complejidad: en 24 horas, el Hospital público 12 de Octubre de Madrid logró atender a tres bebés en situación de riesgo vital, dos de ellos traslados desde fuera de la Comunidad, y coordinó el uso de ECMO para garantizar la supervivencia de los pacientes.

El equipo de Cirugía Cardiaca Infantil del centro, formado por cuatro profesionales, se movió con rapidez para garantizar que cada niño recibiera la atención precisa en el momento adecuado, y todos evolucionaron favorablemente.

Uno de los tres procedimientos estaba previsto y se llevó a cabo en el propio 12 de Octubre para un lactante de seis meses. El resto se gestionó en colaboración con otros hospitales de la región para tratar a menores en situaciones críticas.\n\nLa historia se desató cuando, un día antes, el equipo recibió aviso del Hospital Universitario de Toledo, en Castilla-La Mancha, sobre un prematuro extremo: nacido en la semana 24 de gestación, con un peso de apenas 600 gramos y con un ductus arterial permeable, una patología que afecta a los grandes vasos y que requiere intervención cardiaca urgente.

Ante la urgencia, se organizó la respuesta en dos grupos: dos médicos se trasladaron a Toledo para realizar la intervención al prematuro, mientras otros dos permanecieron en el 12 de Octubre para asegurar la operación programada en Madrid.

A la hora prevista, las dos intervenciones se resolvieron con éxito en la misma jornada.\n\nPor la tarde, se activó el programa de transporte con ECMO (oxigenación por membrana extracorpórea) para pacientes pediátricos, un sistema en el que el 12 de Octubre es centro de referencia nacional (CSUR) junto con SUMMA 112.

ECMO funciona como un corazón y un pulmón artificial cuando la función cardíaca o respiratoria falla a pesar de las terapias habituales. Su puesta en marcha requiere de un equipo multidisciplinar y de la cooperación entre hospitales para trasladar al pequeño paciente estabilizado y continuar su tratamiento en un hospital receptor.

En estos procedimientos se colocan cánulas en grandes vasos (carótida, yugular o femorales) para oxigenar la sangre fuera del cuerpo y ganar tiempo hasta la recuperación.

En este caso, el traslado del segundo bebé, tras una valoración de emergencia, se gestionó de inmediato para asegurar que recibiera atención en condiciones óptimas en el 12 de Octubre.\n\nEl último de los tres pacientes fue un bebé de cuatro meses, que tras un periodo de ingreso en la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos quedó ya en hospitalización pediátrica convencional en la planta del centro, con evolución favorable y altas posibilidades de recuperación.

Al cierre de la jornada, todos los niños habían mostrado una evolución positiva y solo uno permanecía aún en ingreso habitual hasta su alta definitiva.\n\nContexto histórico y sanitario: eventos como estos ponen de relieve la creciente capacidad de España para gestionar emergencias pediátricas de alta complejidad.

Desde hace décadas, la ECMO se ha convertido en una herramienta vital para salvar vidas cuando las funciones cardíacas o respiratorias se ven gravemente comprometidas, y hospitales de referencia coordinan traslados y tratamientos entre comunidades para optimizar resultados.

En Madrid, el 12 de Octubre y el SUMMA 112 han desarrollado protocolos de actuación que permiten movilizar recursos con rapidez, lo que facilita que niños de otras regiones accedan a tratamientos que pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte.

Este tipo de actuaciones, además de salvar vidas, demuestran el valor de la colaboración entre centros sanitarios y refuerzan la confianza de la ciudadanía en un sistema sanitario público que, cuando se organizan bien las piezas, puede delante de situaciones límite dar respuestas contundentes.\n\nNota: estos avances no serían posibles sin la experiencia acumulada por equipos especializados, la coordinación entre servicios de urgencias y los centros de referencia para cirugía cardiaca infantil, y la disponibilidad de medios para trasladar a los pacientes de forma segura y rápida.

En resumen, una jornada que evidencia que la atención sanitaria pública puede estar a la altura de las situaciones más difíciles cuando hay organización, experiencia y compromiso con la vida de los niños.