La Comunidad de Madrid mantiene su liderazgo en la formación sanitaria especializada en España con 2.004 plazas MIR y otras especialidades para 2026, el 16,2% del total nacional, con aumentos frente a 2025 y 2024.
22 de enero de 2026 - La Comunidad de Madrid mantiene su posición de liderazgo en la formación sanitaria especializada en España al convocar 2.004 plazas de médicos internos residentes (MIR) y de otras especialidades, cifra que representa el 16,2% del total nacional. Esta convocatoria, que se presenta para el examen de este año que se celebra este sábado, eleva la oferta madrileña en 65 plazas respecto a la convocatoria de 2025 (un 3,35%) y en 111 plazas frente a 2024 (un 5,8%).
Desglosada por áreas, la oferta abarca 1.656 plazas en ramas médicas y multidisciplinares; de ellas 254 plazas, 10 más que el año anterior, están destinadas a Medicina Familiar y Comunitaria, reforzando así la Atención Primaria.
Esta distribución subraya una apuesta continua por la atención primaria como eje esencial del sistema público de salud, aportando mayor continuidad de cuidados y atención coordinada para la población.
Además, la instrucción se ha fortalecido en ámbitos estratégicos como Pediatría y Radiodiagnóstico, y se ha ampliado el acceso a titulados en Biología y Química con un incremento del 40% de puestos.
Este movimiento busca preparar a los residentes para afrontar las necesidades diagnósticas y clínicas con una visión integrada de la atención médica y la investigación, potenciando así la formación en hospitales y centros de salud regionales.
Entre los beneficios para quienes elijan la sanidad pública de la Comunidad de Madrid para completar su formación destacan el acceso a una amplia red docente e investigadora, así como un complemento salarial que, desde el primer curso, oscila entre el 8% y el 38% del sueldo base, por encima de las retribuciones que establece el Real Decreto estatal.
Además, las pagas extraordinarias se calculan conforme al sueldo base y al complemento de formación, de modo que el salario total del residente mejora de forma sustancial respecto a otros años de formación en otras comunidades.
A todo ello se une que, una vez terminado este aprendizaje, el Gobierno madrileño ofrece a los MIR que completen todos sus cursos contratos de larga duración y mayor estabilidad laboral; los residentes pueden llegar a percibir, en el primer nivel asistencial, hasta 52.000 euros brutos al año, según las condiciones vigentes.
Supuestamente, a nivel histórico, la región ha mantenido una trayectoria de apuesta por la sanidad pública y la formación de especialistas desde hace años, con un incremento sostenido de plazas que reflejan esa prioridad y que ha llevado a Madrid a posicionarse como referente nacional en la formación sanitaria especializada.
Este liderazgo se enmarca en una estrategia global de modernización de hospitales y de fortalecimiento de redes docentes que facilitan la investigación clínica y la docencia en entornos universitarios y sanitarios de alto rendimiento.
Presuntamente, analistas y responsables sanitarios señalan que este dinamismo trae también retos, como la necesidad de garantizar cobertura suficiente en zonas menos pobladas y la coordinación entre hospitales grandes y centros de atención primaria para evitar desequilibrios en la distribución de plazas y recursos.
En paralelo, se reconoce que la mayor oferta formativa podría requerir una planificación continuada de infraestructura, equipamiento y personal docente para sostener la calidad de la formación a lo largo de los años, especialmente ante posibles cambios en las políticas de financiación y en la normativa de formación especializada.
Con todo, la convocatoria de este año refuerza la idea de que Madrid busca consolidar un modelo de sanidad pública robusto, con miras a mejorar tanto la atención al paciente como las perspectivas profesionales de futuros especialistas.