La Comunidad de Madrid tramita acuerdos marco para la compra centralizada de desfibriladores implantables, sistemas de asistencia circulatoria y prótesis de rodilla en los hospitales públicos, con el objetivo de asegurar suministro y mejorar condiciones económicas.
La Comunidad de Madrid ha aprobado la tramitación de acuerdos marco para la adquisición centralizada de equipamiento sanitario destinado a pacientes con patologías cardíacas y a los que necesitan prótesis de rodilla, dentro de una inversión que supera los 156 millones de euros.
El objetivo es garantizar suministro estable, mejorar condiciones económicas y simplificar la gestión en los hospitales públicos de la región.
El bloque principal de la inversión está orientado a desfibriladores automáticos implantables, junto con los electrodos necesarios. En concreto, alrededor del 65 por ciento del total, es decir, unos 101 millones de euros, se destinará a estos dispositivos. Se trata de equipos que permiten detectar y tratar arritmias ventriculares potencialmente mortales y que, a la vez, pueden mejorar el estado de salud de pacientes con insuficiencia cardíaca provocada por una disfunción del ventrículo izquierdo.
El contrato marco prevé un periodo inicial de 12 meses, prorrogable hasta un máximo de 48 meses, lo que da flexibilidad para ajustar el suministro a las necesidades clínicas y al presupuesto disponible.
El segundo bloque de la operación contempla la provisión de sistemas de asistencia circulatoria mecánica intracorpórea de ventrículo izquierdo, con una inversión de unos 10 millones de euros para un plazo de dos años y posibilidad de prórrogas por otros dos.
Estos dispositivos permiten apoyar la función cardíaca en pacientes con insuficiencia cardíaca avanzada, cuando el corazón ya no es capaz de bombear suficiente sangre por sí solo.
Con ello se persigue reducir tiempos de espera y mejorar los resultados clínicos en casos complejos, asegurando que los hospitales cuenten con tecnología de alto rendimiento cuando se requiera.
El tercer bloque, con una inversión superior a 45 millones de euros, está destinado a la compra de prótesis de rodilla y del material necesario para su implantación.
Este tramo del acuerdo marco tiene una vigencia de 24 meses, con posibilidad de prórroga de otros dos años. En conjunto, la centralización de estas compras pretende evitar interrupciones en la llegada de dispositivos, lograr condiciones económicas más ventajosas y disminuir la carga burocrática para los profesionales de los hospitales.
La sanidad pública madrileña ya utiliza este modelo de compra centralizada para garantizar el suministro de equipamiento sanitario, optimizar costes y facilitar la planificación de las adquisiciones en los distintos centros.
Actualmente, el Servicio Madrileño de Salud (SERMAS) presta este tipo de servicios en varios hospitales y, con esta nueva iniciativa, busca reforzar la capacidad de atención en cardiología y ortopedia para toda la población.
Este enfoque, presente en políticas de compras públicas desde hace años, ha sido clave para evitar duplicidades entre hospitales y para lograr una gestión más eficiente de los recursos.