Un congreso en Madrid del 16 al 18 de febrero reúne a expertos para debatir políticas de dependencia y atención sociosanitaria, bajo el lema 'Cuidar con sentido. Soluciones transformadoras para una atención conectada'.
El VII Congreso Nacional Dependencia y Sanidad se celebra en Madrid entre los días 16 y 18 de febrero, con el objetivo de abordar y dar a conocer, a través de la experiencia y el conocimiento de más de 40 ponentes, una serie de temas relevantes del sector sociosanitario y hospitalario español, mediante 15 ponencias y cinco mesas redondas.
Bajo el lema de "Cuidar con sentido. Soluciones transformadoras para una atención conectada", el congreso ha sido organizado por Publicaciones Alimarket y Nebext, con la colaboración de Inforesidencias.
El director general de Atención al Mayor a la Dependencia, Óscar Álvarez, participó en este evento con la ponencia "El modelo Madrid de atención social a las personas mayores y en situación de dependencia", en la que desgranó las distintas políticas de atención a las personas mayores o en situación de dependencia que están en marcha en la Comunidad de Madrid para responder a retos sociodemográficos como consecuencia del incremento de la longevidad y de la necesidad de promover la prevención y la autonomía personal.
Álvarez destacó el compromiso de la Comunidad de Madrid, a través del Plan de Envejecimiento Activo y Prevención de la Dependencia 2025-2027, para que envejecer signifique vivir más y mejor, "un plan que surge ante un escenario demográfico que requiere planificar y tomar medidas, ya que en los próximos 15 años habrá en Madrid 612.000 personas mayores de 65 años más, estimándose un crecimiento de la población mayor en un 47% y, en el caso de los mayores de 80 años, un 48%". Además, el director general se refirió a la próxima aprobación del nuevo decreto de dependencia, con más de 30 medidas destinadas a agilizar el acceso a las prestaciones del sistema, reducir los plazos de tramitación, personalizar la asistencia según las preferencias del ciudadano y mejorar las cuantías de las ayudas económicas.
Un decreto que desarrolla todo el catálogo de prestaciones, incluyendo la nueva teleasistencia avanzada y la figura del apoyo personal, que se amplía también a los mayores, y del que Álvarez destacó "que se priorizarán los casos de especial urgencia, como personas en cuidados paliativos, con esclerosis lateral amiotrófica (ELA) o en situación de vulnerabilidad social y los mayores de 90, cuyas solicitudes se resolverán en máximo 90 días".
Para terminar su intervención, Álvarez recordó la reciente puesta en marcha del "Plan 40-40", el plan residencial más ambicioso de la historia de la Comunidad de Madrid, que supone la construcción de residencias, centros de día y alojamientos alternativos para personas mayores y en situación de dependencia en el ámbito territorial de la región.
Históricamente, la atención a mayores ha vivido fases de reformas institucionales y esfuerzos presupuestarios que han ido moldeando el sistema público de cuidados.
Supuestamente este congreso pretende dibujar un mapa de continuidad entre políticas anteriores y las nuevas medidas que se están diseñando para hacer frente al envejecimiento poblacional.
Además, supuestamente se discute la conveniencia de impulsar alianzas entre sanidad y servicios sociales para garantizar una atención más coordinada y centrada en la autonomía de las personas.
En lo que respecta a la parte administrativa y presupuestaria, supuestamente algunos asistentes podrían conocer estimaciones sobre costos de participación.
Por ejemplo, la inscripción al congreso podría situarse en 120 euros, una cifra que, presuntamente, incluiría acceso a las sesiones y material didáctico.
En cuanto al coste total por participar, que podría incluir transporte y alojamiento, presuntamente podría superar los 300 euros. Estas cifras no están confirmadas en el programa oficial y deben ser verificadas en la documentación de inscripción.
En definitiva, la cita de Madrid se presenta como un escaparate para discutir políticas públicas, compartir experiencias y delinear posibles rutas de acción que, según sus organizadores, podrían convertir a la Comunidad de Madrid en un referente nacional de atención conectada.
Supuestamente, el modelo madrileño de intervención social y las reformas en trámite podrían servir de marco para otras comunidades en los próximos años, en un contexto marcado por la creciente demanda de cuidados y por el impulso de soluciones que faciliten la vida diaria de las personas mayores y dependientes.