Cuatro profesionales de Enfermería de Atención Primaria en la Comunidad de Madrid son distinguidas con la Cruz al Mérito Colegial de CODEM por sus trayectorias ejemplares y su labor continua al servicio de pacientes y familias.

En la Comunidad de Madrid, cuatro profesionales de Enfermería de Atención Primaria han sido galardonadas con la Cruz al Mérito Colegial, el reconocimiento más destacado que concede el Colegio Oficial de Enfermería de Madrid (CODEM).

La distinción, que este año ha llegado a seis profesionales en total con un Diploma de Reconocimiento para un colegiado más, se otorga por trayectorias largas, compromiso con los pacientes y aportaciones visibles al desarrollo de la enfermería en el ámbito comunitario.

El acto, celebrado el 06 de abril de 2026, puso de relieve la importancia de la labor diaria en la primera línea de la sanidad pública.

La primera mujer reconocida fue Inés Briones. Su distinción la recogió una compañera del Centro de Salud de Algete, Silvia Tejedor. Con más de cuarenta años de ejercicio, Briones inició su carrera en el hospital y luego dio el salto a la Atención Primaria en un entorno rural. Sus colegas destacan su facilidad para integrarse en equipos, su rigor profesional y la serenidad ante la complejidad de cada jornada. A pesar de la pandemia y de circunstancias personales difíciles, Briones mantuvo la atención a los pacientes sin bajar el ritmo, demostrando, en palabras de sus compañeros, que la vocación y la calma también son herramientas terapéuticas.

La segunda distinguida fue Julia Puyol, matrona formada en la Escuela de Santa Cristina y profesional del Servicio Madrileño de Salud desde 1992. A lo largo de su carrera trabajó en distintos hospitales y centros de salud, acompañando a mujeres en todas las etapas de su vida y promoviendo programas como la psicoprofilaxis obstétrica, la lactancia y la preparación al parto.

También impulsó iniciativas para la atención a la violencia de género. Entre 2018 y 2023 ejerció como referente de matronas de la Dirección Asistencial Sureste, una responsabilidad que compatibilizó con la dedicación clínica.

Su labor incluyó proyectos de investigación y aportaciones en publicaciones y congresos científicos, dejando huella en el desarrollo profesional de la enfermería obstétrica.

Rosa María Martínez fue la tercera reconocida. Licenciada en Enfermería en 1988, desarrolló gran parte de su carrera en Atención Primaria hasta 2023, especialmente en la atención a la violencia contra las mujeres.

Su formación en salud pública, género e igualdad, reforzada por un máster, la convirtió en una voz de referencia en este ámbito. Martínez ha formado a unas 25.000 enfermeras en la temática de violencia contra las mujeres en los últimos cinco años y ha desempeñado un papel clave como profesora asociada en la Universidad Autónoma de Madrid durante dos décadas.

Además, es autora de obras y publicaciones que sirven de guía para el cuidado de mujeres víctimas de violencia, consolidando su influencia más allá del centro de salud.

El cuarto reconocimiento recayó en Antonio Yagüe, del Centro de Salud Villablanca. Su trayectoria se define por un compromiso constante con la calidad de la atención, el respeto a pacientes y familias y la promoción de mejoras continuas en la práctica enfermera.

En su centro ha sido referente para la llegada de nuevos profesionales y un apoyo fundamental para consolidar una atención comunitaria segura y centrada en la persona.

El acto celebrado por CODEM destacó que estas trayectorias evidencian el compromiso diario con el cuidado, la cercanía y la calidad asistencial, pilares del sistema sanitario público.

En palabras de los organizadores, reconocer estas carreras es reconocer la importancia de la Atención Primaria en la salud de la población y la labor de las enfermeras como columna vertebral de la sanidad madrileña.

Más allá de las historias individuales, la entrega de la Cruz al Mérito Colegial sirve para recordar que, tras cada consulta o intervención, hay años de aprendizaje, trabajo en equipo y vocación de servicio.

En Madrid, estas trayectorias se interpretan como un ejemplo claro de cómo la atención sanitaria de primer nivel crea confianza, reduce desigualdades y acompaña a las personas en situaciones sencillas y complejas por igual.

Los llamados a seguir cuidando con excelencia a las familias y comunidades se hacen más fuertes cuando se reconocen este tipo de esfuerzos, que inspiran a las nuevas generaciones de profesionales a continuar apostando por una sanidad pública sólida y cercana.