El Hospital Infanta Cristina de Parla estrena la consulta AMIGA, un servicio de Ginecología y Obstetricia diseñado para mujeres con discapacidad sensorial o dificultades de comunicación, con apoyos adaptados y sesiones formativas.

El Servicio AMIGA (Atención Médica Individualizada Ginecológica Accesible) llega a la sanidad pública de la Comunidad de Madrid a través del Hospital Infanta Cristina de Parla, en una iniciativa que la Consejería de Sanidad presenta como pionera en España para mujeres con discapacidad sensorial o dificultades de comunicación y lenguaje.

Supuestamente, su objetivo es garantizar una atención en salud sexual, menstrual, reproductiva y de la menopausia que sea accesible, equitativa, personalizada, segura y respetuosa.

Las usuarias pueden solicitar cita vía su médico de Familia, lo que facilita el acceso desde la atención primaria hasta la consulta especializada.

Entre las características de AMIGA se destacan soportes visuales, auditivos y táctiles, así como información en lectura fácil y contenidos audiovisuales adaptados, para facilitar la comprensión.

En la práctica, el servicio se acompaña de materiales que incluyen atlas anatómicos específicos; pictogramas especializados y tableros de comunicación; sistemas de bucle magnético; amplificadores de sonido; teclado braille; pantallas e imágenes en relieve.

Estas herramientas buscan reducir las barreras comunicativas y ofrecer una experiencia más humana y cercana a las necesidades de cada paciente.

La iniciativa también contempla sesiones formativas e informativas sobre patologías ginecológicas, prevención, seguimiento del embarazo, parto, postparto y otros temas afines al ámbito ginecológico y obstétrico.

Con AMIGA, la sanidad pública madrileña, según las autoridades, continúa avanzando en su compromiso con la humanización y la mejora continua de la experiencia asistencial de sus pacientes.

Presuntamente, este modelo podría convertirse en referencia para futuras implementaciones en otros centros de la región, impulsando una visión más inclusiva de la atención sanitaria.

Supuestamente, la inversión en recursos y capacitación necesaria para adaptar infraestructuras y personal podría requerir dotaciones adicionales en los años venideros, a medida que se extienda la experiencia a más servicios.

Historias y experiencias en otros países señalan que, cuando se prioriza la accesibilidad y la comunicación adaptada, la adherencia a las revisiones y el seguimiento de patologías se fortalecen.

En ese marco, la Comunidad de Madrid presenta AMIGA como un ejemplo de innovación que no solo atiende cuestiones clínicas, sino que pone en primer plano la dignidad y la autonomía de las pacientes.

Es probable que, a medida que se diffuse la experiencia, se muestren resultados sobre la satisfacción de las usuarias y la calidad de la atención. En cualquier caso, la puesta en marcha de AMIGA subraya un giro hacia una ginecología más sensible a las necesidades de todas las mujeres, independientemente de las diferencias sensoriales o de comunicación que puedan enfrentar.