Máxima preparación de los profesionales sanitarios de Madrid para la atención de casos con riesgo biológico, a través de simulacros especializados.
En la Comunidad de Madrid, se están llevando a cabo entrenamientos intensivos para preparar a médicos y otros profesionales sanitarios en la atención de pacientes con alto riesgo biológico.
Un grupo de aproximadamente 30 médicos y personal del equipo de intervención en incidentes NRBQ (Nuclear, Radiológico, Biológico o Químico) del Servicio de Urgencias Médicas (SUMMA 112) ha participado en ocho simulacros que tuvieron lugar el pasado mes de enero.
Estos ejercicios se realizan en colaboración con el personal de la Unidad de Aislamiento de Alto Nivel del complejo Carlos III, que forma parte del Hospital Público La Paz.
Los simulacros tienen un enfoque práctico, centrándose en el montaje de una cápsula de aislamiento y en la formación sobre cómo colocar y retirar de manera segura los Equipos de Protección Individual (EPI) que son esenciales en estas situaciones.
Estos ejercicios son cruciales para garantizar que se mantenga una coordinación efectiva entre los distintos recursos sanitarios de Madrid, asegurando que la recogida y el tratamiento del paciente se manejen de manera ágil y segura antes de su llegada al Carlos III.
La Dirección General de Salud Pública juega un papel pivotal en estos operativos, puesto que su equipo activa los protocolos necesarios y lleva a cabo la vigilancia epidemiológica pertinente en cada caso.
Es relevante señalar que esta actividad forma parte de un programa más amplio, ya que el SUMMA 112 lleva a cabo más de 24 entrenamientos anuales, no solo con La Paz, sino también en colaboración con otras entidades como la Unidad Médica de Aeroevacuación del Ejército del Aire y el Cuerpo de Bomberos de la Comunidad de Madrid.
El equipo de intervención NRBQ del SUMMA 112 está conformado por médicos, enfermeros y técnicos en emergencias sanitarias, todos ellos con especialización en la atención a incidentes de este tipo.
Estos profesionales no solo realizan su labor médica usual, sino que también deben estar siempre en alerta y en constante formación. Esta unidad especial tiene una historia destacada desde su primera intervención en 2014, cuando se encargaron de atender y trasladar a varios ciudadanos infectados por el virus del Ébola.
Desde entonces, han desempeñado un rol esencial en la atención a pacientes con fiebre hemorrágica Crimea-Congo, así como en el transporte de enfermos críticos durante la crisis del COVID-19.
La Unidad de Aislamiento de Alto Nivel del Hospital Carlos III es la más reconocida en España en este tipo de gestiones y ha atendido, desde 2014, a cinco pacientes confirmados de fiebre hemorrágica y a más de 20 sospechosos que, finalmente, fueron descartados.
Este equipo está compuesto por profesionales altamente cualificados que realizan una media de cuatro entrenamientos anuales, trabajando en instalaciones avanzadas que cuentan con sistemas de seguridad sofisticados, como circuitos diferenciados de entrada y salida, y sistemas de presión negativa que aseguran la protección del personal y de los pacientes.
Su última actuación se dio en el verano de 2024, durante el tratamiento de un paciente con fiebre hemorrágica Crimea-Congo.